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Historia del Teatro Fénix


Desde comienzos del siglo XVII las principales ciudades del Perú poseían su teatro permanente y sus compañías de actores y actrices; las piezas, escritas ya en el Perú, ya en España, servían de deleite a todos, nobles o plebeyos. Contribuyeron mucho al desarrollo del teatro las giras que realizaban por los centros más importantes del territorio las compañías de actores profesionales de Lima.Quizás los datos más antiguos sobre la presencia del Teatro en Arequipa daten del siglo; XVIII, con la crónica ;ocasión de la jura de nuevos monarcas, para esto se organizaban actos festivos, en agasajo del rey en todos los dominios españoles de la América colonial. Estos festejos que abundaron sobremanera consistían, en general, en la representación de obras teatrales, la ejecución de danzas, la realización de corridas de toros, fuegos de artificio y simulacros de combates, además de otras diversiones populares.

Gracias a un códice que lleva por título Continuación de la relación de las reales fiestas de proclamación que esta ciudad de Arequipa, en el Perú, celebró con motivo de la exaltación al trono de , el señor don Carlos IV, este año de 1790, se pudieron conocerse los festejos organizados en, esa ciudad en honor de su rey, los que fueron recogidos por un fraile que actuó como cronista de las fiestas reales entonces celebradas,  José Luis Trenti Rocamora, quién describió los sucesos y mencionó como se vivía y sentía la presencia del teatro en la ciudad.



El Teatro Fénix

En 1825 se formó una sociedad de los caballeros mas pudientes de Arequipa, para llevar fondos para la construcción de un Teatro. 

Pero según el arquitecto René Muñiz Rodríguez: "la historia del Teatro Fénix se remonta a los primeros años del siglo XIX, los albores de nuestra República, y es sin lugar a dudas el primer Teatro que tuvo Arequipa. El 18 de abril de 1828, el rector de la Casa de Niños Expósitos de esta ciudad, don Antonio Gregorio de Tamayo, "cura propio de la doctrina de Santa Marta", en representación de la Junta de Gobierno de dicha casa, vende un "sitio" a la Compañía Empresaria del Teatro representada por los señores don Manuel Rodríguez de la Rosa, don Mariano Herrera y don Luis Gamio ."


Dicha casa era el orfanato de los Claustros de la Compañía de Jesús, que abarcaban" la manzana cuadrada de la Compañía '" probablemente desde la expulsión de dicha Orden de los territorios de América a mediados del siglo XVIII.

"Según el Acta celebrada el 14 de abril de 1828, la Junta de Gobierno de la Casa conformada por los señores don Antonio Gutiérrez de la Fuente, don Manuel Gandarillas, don Manuel de Córdova, don Sebastián de la Llosa y don José María Luna Victoria, decide vender una parte del terreno. Que ocupan los Niños Expósitos en razón a la propuesta  hecha por los empresarios de un coliseo público quienes quieren comprar o solicitan la venta de las varas necesarias para la construcción de dicho coliseo en la esquina del Pilón con ambos frentes, que mira el uno a la calle de San Juan de Dios y el otro a la que baja a la Compañía ".

Esta venta la hacían en forma de censo irredimible o perpetuo con un interés del 5 % mensual, esto es, que no cancelaban el valor de la propiedad en el momento del contrato, sino que deberían pagar por siempre, cada año en la fecha de la firma del camerinos, o vestidores para los actores (había diez camerinos), y los almacenes o depósitos, todos ellos construidos con muros y bóvedas de calicanto. Desde la calle San Juan de Dios, ingresaban dos "callejones", por los cuales se llegaba a la platea (hoy ingreso a la galería) y al escenario (posiblemente la tienda n° 219). Al parecer, y según se puede comprobar en este documento, las covachas y palcos no contaban con mobiliario por lo que era costumbre que las familias que tomaban estas localidades enviaban anteladamente las sillas.


Volviendo a la tasación que practicaron el 16 de abril de 1828 los agrimensores don Gregorio Maldo nado y don Genaro José de Bejarano, el terreno objeto de la transacción tenía 2.788 varas cuadradas (1.949 m2), que fueron tasadas en 10.075 pesos y 3 1/2  reales del valor del principal censado sobre el que se fijó el 5 % ya mencionado. Según esta tasación, el terreno se encontraba cercado con muros de calicanto y en su interior habría únicamente dos rústicos pesebres. Es probable que el estar prácticamente desocupado el terreno y la cercanía a la Plaza Mayor fueran factores determinantes para la elección del lugar en que edificaría el primer teatro de la ciudad. Adicionalmente, y según se puede ver en el mismo documento, la calle hoy General Morán era más importante y determinó la ubicación del ingreso principal, ya que San Juan de Dios corresponde a una calle falta de vecindad .


Entre esta fecha y el año de 1845, el general don Trinidad Morán, de intermitente residencia en Arequipa, adquiere la propiedad del Teatro , adquisición que debió realizarla en transacción privada, pues no existe la escritura pública de compra, e inclusive en el laudo de particiones no refieren protocolización alguna de este documento.


Tiempo después el General D. Trinidad Moran (héroe de la Independencia) casado con la señora Zereceda, dueña que fue en parte del terreno en que se construyera el teatro, emprendió la obra de su terminación, pero tampoco pudo dar término a la obra pues ésta quedó sin techo y posteriormente se le colocó provisionalmente un techo de lona como las carpas de los circos.


El Teatro Fénix le dio el nombre a la calle donde se encuentra,  por muchos años se le conoció como la calle del Teatro, hasta que posteriormente se le cambió a Calle General Morán, en honor a don Trinidad Morán  militar venezolano que se asentó en Arequipa y que lucho por la Independencia del Perú y de América.


Bajo este techo actuaron infinidad de compañías líricas, dramáticas de comedia y otros espectáculos. Desfilaron muchísimas celebridades mundiales tales como, en el género lírico, Ana Bazzuri e Ida Vitali, en el dramático, el gran Olloglin y otras más.


Es digno de anotarse que estas grandes compañías que visitaban Arequipa con más frecuencia que en la época actual, hacían la travesía como ya hemos dicho del puerto de Islay a esta ciudad a lomo de mulas y se alojaban no en hoteles, porque estos eran escasos y de ínfimo orden, sino que tomaban en alquiler casas amobladas.


A la muerte del general Trinidad Morán, en diciembre de 1854, su esposa doña Rafaela Zereceda de Morán y sus hijas, doña Rafaela Morán de Guiñáis y doña Fortunata Morán de Corzo, proceden a la partición de los bienes, realizándose para tal efecto la tasación de los bienes dejados por el general, concluyéndose en el laudo de particiones del 16 de marzo de 1864*. No se ha podido establecer si el general Morán participó en alguna parte de la edificación del Teatro, pero en la tasación que se hizo de éste el 13 de junio de 1862 por el agrimensor don Martín Lizarraga se puede ver que, además del local del Teatro propiamente dicho, existían otros edificios complementarios a éste, donde funcionaban los billares (calle General Morán n° 106 y 108), y una bodega café y otras tiendas (calle San Juan de Dios n° 220 al 223) todas ellas construidas con muros de calicanto (sillar) y bóvedas (algunas de arista) de ladrillo y sillar, algunas de las cuales permanecen hasta hoy.


"El local del Teatro funcionó como ha sido descrito hasta aquí; los herederos del general Morán lo alquilaban a Manuel Pardo y otros". Según este contrato, los inquilinos deberían realizar, además del techado de la platea y la refacción y arreglo de todas las instalaciones, el cambio del piso de la platea y de las covachas por piso machambrado de una pulgada de grueso y si no de ladrillos iguales a los del templo de San Francisco ". Cambiarán todos los asientos de la platea con bancos de asiento divididos y un cojín para cada banca, o si no con silletas de doblar llamadas butacas.


Muchos años después formado un Comité, se acordó pedir los planos a París, confeccionados estos por el célebre ingeniero Eiffel autor de la Torre que lleva su nombre en París y remitidos a esta ciudad fueron aprobados, y para la construcción del Teatro fue enviado un ingeniero constructor a base de esos planos, y se procedió a la construcción del Teatro que hoy lleva el nombre de Fénix. Emprendida la obra de la construcción no se pudo terminar, debido a la azarosa situación de la guerra y el Comité o Sociedad lo liquidó.


Dos particularidades importantes presentaba el Teatro en 1862. La primera era que "la platea no tenía techo, razón por la que, en el contrato de arrendamiento del Teatro en 1891" a los señores Manuel Pardo, Maximiliano de la Cuba y Alejandro Cervantes, se estipulaba en la primera cláusula que deberían techar la platea, partiendo de la pared circular en forma de sombrilla con armazón de madera cubierto con fierro galvanizado nuevo de 8 planchas por quintal de 2 x 6, techando igualmente el corredor de los palcos con el mismo fierro ".

"De otro lado, en el contrato de arrendamiento de 1891 ya referido se establece que con el fin de independizar el teatro de los departamentos laterales, se dará al departamento de la esquina una parte del patio igual a otra que se adjudicará al departamento de abajo ".

La segunda particularidad está referida a la existencia de un patio, parte del cual debió ser el actual hall del Teatro, que continúa del zaguán de ingreso. A este patio que no disponía de techo tenía acceso no sólo el Teatro, sino todas las tiendas y locales alrededor de éste, tal como se puede ver en los contratos de arrendamiento de la tienda junto a los claustros (General Morán n° 106 y 108) al señor Selinger para el funcionamiento de los billares en 1848"; y a los Srs. Appiani para el funcionamiento de una sombrerería en 1902"; que tienen derecho al uso de la mitad del patio cuando no haya funciones teatrales ", puntualizando en el documento de 1848 que"en las noches de teatro en que haya funciones, las puertas que dan al patio del teatro serán cerradas y las llaves del departamento de los billares serán entregadas al empresario ".


El Teatro no contaba con mobiliario propio, pues era costumbre que las familias que tomaban palcos, tenían que enviar anteladamente las sillas a estos compartimientos del Teatro. Un detalle muy curioso y desde luego muy lógico dada la calidad del techo, era el que cuando llovía -como solía llover en Arequipa las gentes de platea tenían que abrir sus respectivos paraguas. Este techo de lona subsistió más o menos hasta el año de 1890 en el que la Empresa formada por los señores Alejandro Cervantes y Santa María, Manuel Pardo y Rivero y Maximiliano Cuba, cambió la forma del techo, que ha subsistido hasta la reconstrucción hecha en el Teatro Fénix con motivo de las obras ordenadas por el Municipio para el IV Centenario.

"A pesar de que algunas versiones refieren la existencia de un foso para la orquesta en el Teatro, en ninguno de los inventarios y documentos encontrados y ya mencionados, existe referencia a tal espacio".


"En el año de 1902 se procede a la cancelación de este tipo de contrato entre la Sociedad de la Beneficencia Pública de Arequipa, administradora de la Casa de Huérfanos, y los herederos del general Morán, propietarios del Teatro, debiendo estos cancelar a la Beneficencia el monto del Principal del año 1828 (monto de la tasación). Así como los intereses atrasados.


"El año de 1916, a raíz de la partición de los bienes del Sr. Julián Escudero, esposo de una nieta del general Morán, se lleva a cabo una nueva tasación del local del Teatro

"Antes de terminar el plazo del contrato de arrendamiento el Sr. Oldrati (10 de abril de 1918), aproximadamente entre 1916 y 1917, el Teatro pasa a la administración del Sr. Ricardo Rodrigo", época en que se inicia también como sala de cine ."


El Teatro propiamente dicho siguió las pautas generales del "teatro a la italiana", a la manera de hemiciclo en forma de elipse truncada, a fin de darle mayor acústica' (la Scala de Milán, 1778); y estaba compuesto del ingreso en forma de zaguán abovedado con portón de madera, en el cual se ubicaban la boletería y la guardianía. Hacia el interior, y encerrado dentro de un muro de sillar de forma elíptica, había diez covachas a nivel de la platea, sobre las cuales se ubicaban veintiún palcos en segundo piso con paredes de ladrillo amalgamado con yeso y cal, y barandas de fierro; y sobre éstos, en un tercer nivel, la galería o cazuela, también con barandas de fierro.

En 1908 la Empresa formada por los Hermanos Luis y Carlos Oldrati, emprendieron la reforma del Teatro dotándole de un compartimiento más, que se le llamó preferencia, construido sobre la fila de palcos y encima de este compartimiento se construyó la cazuela. Por la mayor altura de esa construcción hubo que derribar el arco del palco escénico, puesto que la visión de la parte más alta no era posible para un arco mas bajo que el actual.


En el espacio central rodeado por estas localidades se encontraba la platea con su piso de ladrillo y 72 bancas de madera  en mal estado". El proscenio tenía hacia la platea un arco" y murallones que sirven de estribo en ambos costados ", el piso de alerce y un techo" de ladrillo sobre columnas de fierro y madera". Alrededor del escenario, formando los muros de éste, se ubicaban los de octubre de 1908"; según los cuales se comprueba que el Sr. Oldrati colocó las butacas de fierro y cobre fundidas de doblar con asientos de madera , entabló el piso de la platea, realizó la instalación de la luz eléctrica en el local del Teatro, transformó la antigua cazuela en el local de preferencia con 18 pilares de fierro fundido y dos de madera con 20 rejillas de fierro que sirven de separadores"; sobre ésta construyó la nueva cazuela modificando el ingreso por la calle San Juan de Dios para darle acceso independiente. Demolió el antiguo arco del proscenio construyendo uno nuevo, más alto, de cemento, elevando a su vez el techo del escenario; cambió el empedrado del patio por mosaico, arreglando las gradas interiores. Igualmente a él se deben las dos estatuas de fundición del tamaño natural que se encuentran sobre los pilares de entrada a los palcos, teniendo focos de luz eléctrica."


                                   

 La demolición de esa obra de arquitectura a la vez que artística del antiguo arco, costó un trabajo de romanos, por la solidez y la forma en que había sido construida; arco que había resistido al horrible terremoto del 13 de Agosto de 1868. Por los años de 1916 al 17 se hizo cargo del Teatro Fénix el Sr. Ricardo Rodrigo que ya en ese entonces era también sala de cine. En el año de 1919 más o menos el Teatro Fénix pasó a los Sres. Cáceres Pereyra que tomaron a su cargo la reconstrucción del Teatro y cambiaron el propio y. definido estilo lo que hasta entonces conservaba ese viejo Teatro-, convirtiéndose en recintos cerrados y suprimiendo la balaustrada que conservaba y permitía ser más visible a las personas que los ocupaban. La reforma se quedó a medias pues no llegaron a efectuar ninguna de las obras a que se obligaron.


Quedando en esta condición y que con motivo de las fiestas centenarias se hicieron algunas reformas, suprimiendo los altos relieves que habían en los techos de los palcos y cobachas, y colocándose un techo plano de estilo moderno. Después pasó al Sr. Rafael Guinassi, cediendo después dicho contrato a la Empresa Nava y Valcárcel y en el año de 1931 la volvió a tomar el Sr. Ricardo Rodrigo hasta su fallecimiento en que se hizo cargo de este Teatro su señor hijo formando la Empresa Cinema Teatro de Arequipa Ricardo M. Rodrigo Sucs. en el año de 1940. La acústica del Teatro Fénix es verdaderamente sorprendente y tiene fama, tanto que alguna vez ha llegado procedente de Buenos Aires a esta ciudad un técnico en acústica habiendo quedado maravillado de ella, después de muchos ensayos que hizo, colocándose en diferentes lugares del Teatro, lo que que se atribuyó a la construcción de los palcos llamados cobachas.


Dentro de los muchos sucesos acontecidos en el Teatro, se puede ver, que:

En 1883, la pedagoga Amelia Lazo Castellanos de 31 años, organizó una velada literario musical  para ayudar a los heridos de la guerra con Chile, así como a viudas y huérfanos, dando así una clara muestra de patriotismo , velada a la cual incluso asistió el presidente Montero y sus ministros.

 El 16 de octubre en 1884 se estrenaría la gran obra indigenista Hima Sumac o el secreto de los Incas, escrita por Clorinda Matto de Turner, siendo redactora en jefe del la Bolsa de Arequipa (1884-1885), y en 1893, se pone en escena la obra épica “el Yaraví o Mariano Melgar”, encargada a la compañía de Zarzuela Albella.





El 4 de mayo de  1897 se exhibió por primera vez en Arequipa una función cinematográfica en el Teatro Fénix , pasándose a llamar tras ese suceso “Cine Teatro Fenix”, sólo hace 2 años atrás recién se había estrenado en Europa por los Hermanos Lumiere.

Diario El Deber del 4 de mayo de 1897



Diario El  Deber del 6  mayo de 1897, tras el gran suceso 

Como es lógico suponer, en un local como éste se han sucedido numerosos hechos y anécdotas, habiéndose encontrado en la revisión documental un compromiso que en 1900 celebraron los propietarios del teatro debido a las continuas molestias y criticas que tenían por entregar el Teatro para funciones de beneficio casi nunca agradecidas, estableciendo a partir de este documento que aquél que entregara el local gratuitamente pagará 1.000 soles a cada uno de los copropietarios, quedando excluido de este acuerdo uno de los días de fiestas patrias para la distribución de premios a las escuelas municipales y la función que se piensa dar a beneficio del Hospital.





Para la tarde del 8 de noviembre de 1901, llamó mucho la atención la proyección del cinematógrafo, con luz eléctrica, como describe  el Diario El Deber del 9 de noviembre de ese año.









Velada Patriótica, el 7 de mayo de 1910. Noticia en la revista limeña Variedades



El 2 de mayo de 1916 para el cincuentenario del Combate del 2 de Mayo, el teatro Fenix fue escenario de importantes manifestaciones patrióticas.


El 27 de abril de 1916, se presentó en el Teatro  una de las mejores zarzuelas peruanas (género lírico-dramático que se alterna entre escenas habladas y cantadas de una obra) "El Condor Pasa" de Daniel Alomia Robles, cuyo estreno fue en 1913.


Diario El Pueblo 27 de abril de 1916


Diario El Deber 1917


El 23 de octubre de 1919 debutó en el teatro la Compañía de ópera Hipólito Lázaro, con la obra La Favorita de Verdi. El público acude en gran número para oír a Lázaro, el mejor tenor de esos tiempos después de Caruso. Es la primera vez que en Arequipa se paga un espectáculo tan caro y al que el público ha asistido complacido. Los precios son: Palcos S/2.40, Platea S/20.00, Preferencia S/24, Galería S/5.00. Esta compañía ofreció dos funciones más con las óperas Aida y Rigoletto.


Diario El Deber 1919


Otro hecho anecdótico: se llevó a cabo en el Teatro una asamblea general de los empleados del comercio, agrupación creada el 27 de septiembre de 1919, con el fin de fijar las horas de trabajo, aumentos de sueldo, vacaciones, jubilación, ascensos en el trabajo, por grados y méritos y preferencia sobre los extranjeros que hoy abundan en las casas de comercio. En esta Asamblea, presidida por el Dr. Manuel Jesús Montoya  se reunieron como 40 ciudadanos, decretándose la huelga general para el día siguiente .

Otro hecho singular es el que entre 1908 y 1914 pudo desaparecer el Teatro merced a que en el contrato de alquiler de 1908 se estipulaba como cláusula adicional que sí en los primeros seis años el Sr. Oldrati conviene en derrumbarlo para construir un pasaje con tiendas a sus dos lados deberá presentar los planos a los propietarios para su aprobación, y hacer la nueva construcción de sillar con viguetas de fierro .

En los años 30  el Teatro Fenix fue testigo de las primeras proyecciones del cine  sonoro, la primera película en estrenarse en el teatro  fue : "Sevilla de mis amores" de la Metro Goldwing Mayer, el 2 de septiembre de 1931.

Nota : El 17 de  Marzo del mismo año ya se había estrenado también una película sonora en español ,en el Teatro Olimpo, llamada "Sombras de Gloria" de  Metropolitan Studios, siendo la primera en proyectarse en Arequipa.  (Diario el Deber 17 y 18 de marzo de 1931). (1)



En marzo de 1931, el Teatro también fungió de escenario para el festival de Box local.




Diario El Deber 31 de agosto de 1931.





El Teatro durante los ciento treinta y tantos años de existencia ha tenido diversos nombres pues unas veces se le llamó simplemente Teatro; otras Teatro Municipal posiblemente porque era el municipio quien corría con su administración en algunos años; otra Coliseo, Coliseo Municipal y por último desde 1890 Teatro Fénix, muy bien llamado así porque como el Fénix de los ingenios, ha resucitado dentro de sus cenizas.

Para 1960 se intentó demoler, cosa que felizmente no llego a suceder, pero queda como  prueba este artículo del 25 de enero de ese año.






Descripción del Teatro Fénix en el Diccionario Teatral del Perú de Manuel Moncloa y Cobarrubias, 1905.


En realidad, muchos son los acontecimientos que han hecho la historia de este Teatro, el mismo que se dedicó exclusivamente a local cinematográfico. Es necesario resaltar que, merecidamente, de 1985 se incluye al Teatro Fénix en el Inventario Monumental de la Nación, declarándolo Monumento Histórico de Arquitectura Civil Pública mediante la R.M. N° 1251-85 ED del 27 de noviembre de T985*.



 

Dada la interesante tradición de este Teatro, de su historia gloriosa y de que ha sido la escuela del Arte en esta legendaria ciudad y considerando las figuras notables de fama mundial que han desfilado por su palco escénico deleitando y culturizando al público de Arequipa y llevándose esas mismas figuras la grata impresión de la cultura musical y artística del público de Arequipa en todas sus épocas, considerando además el hecho a notar de haber sido ideado y construido por celebridades en el mundo arquitectónico, y además por su solidez y condición de acústica insuperables a pesar de la mala construcción de los techos, tanto del escénico como de la sala se hace de exigencia su reconstrucción y ornato, sea el Municipio u otras empresas que cuenten con el dinero necesario las que emprendan la empresa de restaurar esa reliquia histórica y artística.

Fuente:

  • Arequipa Patrimonio cultural de la Humanidad, Héctor Noé Ballón Lozada
  • Arequipa, su pasado, presente y futuro Adela Pardo Gámez de Belaúnde
  • http://andreagonzalesrivero.blogspot.pe/2015/08/el-teatro-fenix.html
  • (1) Colaboración del señor: Jose Alonso Núñez Gambarini .

1 comentario :

  1. un buen informe històrico de la evoluciòn y cambios que sufriò, en el tiempo este magnifico, teatro que hoy lamentablemente, està un tanto olvidado, y su principal espacio como es la caja escènica o (escenario ) ha perdido muchos de sus elementos componentes que la magia del espectàculo, no cuenta con una parrilla de tramoya para subir y bajar decorados, poner luces; asi como piernas de tela para crear callejones de de ingreso y retiro del escenario o si las hay no son las exactas, habria que formar u patronato administrativo cultural para darle al escenario como a la sala toda la tecnologìa actual para ponerlo en valor y hacer de este teatro una sala competente, con la las mejores salas de la capital.Cuantos cosas se hicieron el pasado cultural de nuestra ciudad este monumento cultural es el mudo testigo de lo que vivieron las familias netamente arequipeñas en sus pasillos sus butacas, los actores , las actrices de esas èpocas que conmociones emocionales, que preparaciones no habran hecho en sus camerinos antes de salir a escena, toto eso no puede ser olvidado por el tiempo al contrario todo lo que hoy crece en el campo del arequipeño es y debe ser depositario de ese pasado glorioso cultural.

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