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El Club Internacional Arequipa de Tiro al Blanco.



El Club Internacional Arequipa se fundó el 22 de julio de 1894, bajo la influencia de las circunstancias políticas de la época, consecuencia directa de la infausta guerra con Chile y los posteriores conflictos fronterizos. La política nacional estaba  en crisis y  para aquellos años  el Presidente Interino de la República  era un desconocido militar llamado Justiniano Borgoño, tras la muerte del Presidente Coronel Remígio Morales Bermúdez.

Para está fecha se designo como presidente  provisional del club al señor José Segundo Osorio, el Club se vino a llamar Internacional  por la presencia de varios extranjeros que integraban su membresía.

Motivados principalmente, por un espíritu patriótico de defensa de Arequipa y el Perú, privilegiando como estrategia el adecuado uso de armas de fuego a través de la práctica de tiro al blanco, los siguientes cuarenta destacados ciudadanos que se constituyeron en los socios fundadores del club.



En la sesión de la instalación del Club Internacional  Arequipa de Tiro al Blanco  celebrada el 22 de julio de 1894, se desgino a los señores José Segundo Osorio  y Tomás Manrique  par que redactaran el Estatuto del Club constituido.


Fu el 22 de agosto de 1894, a un mes de su constitución  que se celebró la primera sesión  extraordinaria de Junta General , bajo la presidencia  del Dr. José Segundo Osorio , quien  informó  que el Sr. Enrique W. Gisbson, se había excusado de aceptar el cargo de Presidente , por lo que que se procedió a la elección  de uno nuevo habiendo resultado  electo el Sr. Víctor Lira, quien  fue proclamado  Presidente del Club.



El tiro al blanco, fue el deporte principal del club mas que un deporte perseguía una preparación en el uso de armas de fuego, para estar preparados frente a posibles contiendas bélicas. Pero no se puede pasar por alto, como lo señala el doctor Orestes Marmanillo, en su libro “Historia de los Cien Primeros Años del Club Internacional Arequipa”, que desde el comienzo hubo la voluntad de diversificación hacia otras actividades.

Por su parte el doctor Jaime Rey de Castro, refiere, que es particularmente interesante el largo y difícil proceso de búsqueda de locales aparentes: “En la historia se vive desde el inicio en los terrenos en el barrio de Santa Marta que pronto se expropiaron para la cárcel y la futura avenida Siglo XX, el campo de tiro de Challapampa (al que se iba en ferrocarril), luego el buen y por muchos años local de la última cuadra de San Juan de Dios ( en la antigua calle Torrello), la primera piedra de este local se colocó el 14 de enero de 1903, eligiéndose al señor  Juan G. Thordike  padrino de la ceremonia.

Fachada del Club  en la calle Torrello (hoy última cuadra de la calle San Juan de Dios).

Antigua Postal 1910 (Club de tiro al blanco de Arequipa) Local de San Juan de Dios.



Recorte de un plano de 1930.


En la historia del Club se encuentra la fusión con el Olimpia Atletic Club, en el mandato de Alfredo Gilardi, en abril de 1935, donde se materializó  una apertura hacia la actividad deportiva, especialmente de atletismo.

El doctor Marmanillo en su obra sobre la historia del Internacional destaca la labor como presidente de Luís Cánepa Sardón, quién fuese el 10mo en el cargo, “El más ilustre de los socios que inspiró y dirigió la gran tarea de dotar al Club Internacional de su magnífica infraestructura e indesligablemente, de una admiración que estuviese a la altura de la exigencia que implica su diversidad de actividades y número de socios”. Fue en su periodo que  se decidió el cambio de local de la institución.

Postal de los años 30

Los locales que tuvo el Club fueron:

1. Terrenos en "El Palomar", que más bien fueron de propiedad del Sporting Club.

2. Avenida de la Industria, (Boulevard Parra).

3. "Huertón de Cochayuyo" en el barrio de San Lázaro.

4. Barrio de Santa Marta.

5. Calle Torrello , actualmente la última cuadra de San Juan de Dios.

6. Zemanat.

Fotografía en la Revista Institucional del Club Internacional.

El Local de Zemanat

Bajo la presidencia de Luís Carlos Cánepa Sardón, el 23 de mayo de 1948, se celebró la ceremonia de colocación y bendición de la primera piedra del edificio proyectado para la sede del Club Internacional Arequipa, con la presencia de las principales autoridades de la ciudad.

En la Asamblea General Ordinaria del 28 de diciembre de 1948, el Presidente Luís Carlos Cánepa, al leer su memoria, documento sumamente amplio, en lo referido a la construcción del nuevo local señalo, durante el último año entró a su fase ejecutiva celebrando la Junta Constructora 16 sesiones: “fueron adquiridas las parcelas que se hallan dentro del terreno del Club, que pertenecían a la señora Isabel Vda. De Flores, Testamentaria Chicata y Pablo Pari. Se gestionó la expropiación de los terrenos que fueron de la testamentaria Málaga; fue levantado el plano topográfico de los terrenos de Zemanat; se discutieron y aprobaron los planos de arquitectura del nuevo local. El 23 de mayo se efectuó la ceremonia de colocación de la primera piedra. Se realizó el reajuste de presupuesto para la primera etapa de las obras, financiándolas con recursos propios. Se consiguió la Resolución Suprema del 05 de junio de 1948 que exoneraba al club del pago de impuestos establecidos por la ley 10804. Ha tenido lugar la suscripción del contrato con Flores y Costa a la que se otorgó la construcción del nuevo local”.

Fotografía en la Revista Institucional del Club Internacional.

En la memoria de las actividades del Directorio y de la Junta Constructora del nuevo local, se precisó que la firma Flores & Costa S.A. contratista de nuestra obra, ha cumplido con ejecutar lo señalado en su contrato, habiendo sido posible la inauguración y bendición del nuevo local el 11 de setiembre de 1949.


Fotografía coloreada que muestra una panorámica de la construcción del local del Club Internacional etapa de construcción periodo 1948-1949. Base fotográfica: Fotografía en la Revista institucional del Club Internacional 2017.

  • Revista Institucional del Club Internacional. julio de 2017.
  • “Historia de los Cien Primeros Años del Club Internacional Arequipa” Orestes Marmanillo R. 1994.





El Templo de San Camilo de Arequipa



Durante la colonia muchas de las ordenes religiosas que llegaron, se asentaron en diversos puntos de la ciudad de Arequipa, una de ellas fue la Orden de los Camilos, orden hospitalaria dedicada a los enfermos que fuese precursora de la Cruz Roja.

Está orden fue fundada el 14 de agosto de 1582 en Roma, Su fundador fue San Camilo de Lelis (Bucchianico di Chieti, 25 de mayo de 1550-Roma, 14 de julio de 1614) sacerdote italiano quien  dedicó su vida a las armas, y después de su conversión a los enfermos. La fecha de celebración católica de este santo se da el 14 de julio.

Los Camilianos ó Padres Camilos es la Orden de Clérigos Regulares Ministros de los Enfermos, Clericorum Regolarium Ministrantium Infirmis o Congregación Ministros de los Enfermos y Mártires de la Caridad.

En el Santoral Católico (Calendario litúrgico Católico) se considera las fechas en que se celebran las festividades en honor a un santo o figura religiosa, en este caso a San Camilo de Lellis cuya fecha de fallecimiento es el 14 de julio de 1614.

Fue la última orden masculina que llegó a la Lima virreinal . Los padres camilos arribaron en 1709 y, al año siguiente, fundaron el Hospital de los Camilos o de la Buena Muerte de Agonizantes de Lima. Varios de sus miembros enseñaron en la Universidad de San Marcos y participaron en la publicación del Mercurio Peruano.

El primer camilo peruano fue el Doctor José de la Cuadra Sandoval, catedrático de San Marcos y su ejemplo atrajo a muchos otros.

Nota :En 1886, León XIII declaró a San Camilo, juntamente con San Juan de Dios, protectores de todos los enfermos y hospitales del mundo católico; patrono universal de los enfermos, de los hospitales y del personal hospitalicio.



Los Primeros Benefactores

Pedro Silva escribano público y del Cabildo de Arequipa  es su última disposición del año 1753, deja  la casa en que vivía, con la huerta vecina  para que en ella tuviera sus comienzos la orden de los padres de la buena muerte en nuestra ciudad, para beneficio de los moribundos.

Se supone que aquel notario público en alguna circunstancia llegó a conocer durante su permanencia en Lima a los  padres camilos,  ya que estos  se asentaron en la capital, desde hace 30 años en el convento llamado de la buena muerte.

Tras la muerte de Pedro Silva en 1754, hubo otro benefactor , don José Gonzales de la Fuente Pacheco , sacerdote vicario de la doctrina cristiana y obispado que en 1775 expresó su voluntad varias veces de contribuir a la fundación  de un convento de padres camilos,  en la ciudad , ya que la casa de Pedro Silva  no era suficientemente grande.

El 24 de diciembre de 1755 en presencia de testigos nombró su ejecutor  al Dr. Cayetano Cueto Valencia para ejecutar  su última voluntad con la cual donó para  dicha fundación  la propiedad de una viña del valle de Vítor y 4 000 pesos a “censo redimible”  de 3 misas cantadas cada año.

[...]"El primer benefactor de esta orden en Arequipa fue Cayetano Cueto, maestrescuela de la iglesia, dejando en su testamento sus bienes para que se verificase la fundación. A este fin vinieron el Padre Francisco Paulé en calidad de prefecto, el Padre Manuel Corvalán, el Hermano José Vervel y el donado Martín y llegaron el 24 de septiembre de 1776 a tomar posesión de las rentas  y servir a los pobres agonizantes. Ocurrieron a su majestad por la licencia quién se sirvió  pedir  informes correspondientes a ambos cuerpos de la ciudad y el Itmo. Sr. Obispo. A su consecuencia libró La Real cédula de 27 de Noviembre de 1801 concediendo licencia de fundación . El Padre Juan José Gonzáles que se hallaba de superior del Hospicio procedió inmediatamente a principiar el templo desde sus cimientos. El día 3 de mayo de 1803 el Provisor y Vicario General, celebró la bendición y ceremonias de la piedra fundamental a presencia de todas las comunidades religiosas y mucho concurso de la ciudad. El templo que se hallaba en paredes  es magnifico y suntuoso delineado por Don Martín Pietri, romano cuyos planos merecieron la aprobación del Superior Gobierno. La necesidad de estos religiosos es a la medida del gentío numeroso de la población como de tener un auxilio eficaz para la hora de la muerte. Con estas ansias han apresurado la obra cargando materiales para los cimientos y construcción formal del Templo.[...] (Memoria Para la Historia de Arequipa. tomo IV . Padre Víctor Barriga).


Atuendo de padre de la Buena Muerte.

La Fundación

Se aprobó la fundación según acta del Capítulo de lima del 26 de febrero de 1756 aprobando las fundaciones de la casa de Arequipa , Huamanga y Quito y se resolvió  que se admita, pero con la condición de que  cuando antes se diese aviso a la General Consulta . Esa fecha decide la fundación de la casa en Arequipa.

El padre Martín de Andrés Pérez informa a las autoridades de la ciudad solicitando su aprobación y su apoyo para la obra.

El Cabildo de Justicia y Regimiento de Arequipa lo integraban un gobernador, un alférez real ,  varios regidores  y personas de rectitud proba elegidos por el pueblo, estos la aprueban el 20 de agosto de 1756.

EL 25 de septiembre de 1756, llegan a Arequipa el padre, Francisco Paulé Alvinar y el hermano José del Berbel.

La fundación  no resulto fácil a pesar de que don Cayetano Cueto quien tanto hizo para que los padres llegaran a Arequipa se prodigara para ayudarlos y asistirlos.

Los religiosos se alojaron en casa de don Pedro Silva , situada al suroeste  y apenas en las afueras de la ciudad , casa muy modesta en la cual montaron  un oratorio.

Los padres se encontraron con las voluntades muy prontas a abrazar el instituto , con la asistencia a los enfermos y en particular  a los moribundos de la ciudad. Por entonces en Arequipa existía el Hospital de San Juan de Dios, dirigido por los hermanos , todas las personas enfermas eran atendidas. No les fue posible atender a todos los enfermos , como debiese debido a la estrechez económica.

Los Camilos, salieron a pedir limosna por la ciudad y contornos y no siendo bastante, se determino que uno de los hermanos saliese por todo el obispado.

Y también anota el redactor individual que sus naturales (de Arequipa) tan caritativos que con las limosnas acostumbraban dar sus cosechas , puedan proveer a las dispensas para algunos meses , siendo también costumbre en las religiones medicantes despachar dos  otros sujetos por el obispado  ,los que al cabo de 4 meses o seis vuelvan con muy consideradas partidas, pues en dicho Obispado se encuentran innumerables  pueblos que sus vecinos desean entrañablemente lleguen las limosnas .

¿A caso no existían las donaciones de Don José Gonzales de la Fuente Pacheco, es decir el viñedo y 4000 pesos?

Desde luego que sí, pero los padres no pudieron entrar de inmediato en posesión de ellas. La viña fue vendida por el Padre Paulé, pero el comprador quien se comprometió a pagar en 3 años falleció sin haber satisfecho tal obligación y tampoco pagaron los herederos de aquí contestaciones y controversias.

Las dificultades empezaron con la muerte del padre Paulé en 1758 este enviado por el Viceprovincial Padre Pérez a la Paz, un benefactor, el alférez del regimiento Fausto Aldunsta Roda había dispuesto en 1754 una donación muy suntuosa para la fundación en la Paz de una casa para los padres de la buena muerte.

El Padre Paulé dejo Arequipa momentáneamente a principios de 1758 para dirigirse a la Paz y tomó por compañero al Hermano Martín Pedregón, no se sabe si por enfermedad contagio o accidente, ambos fallecieron el 24 de diciembre de 1758. Por este motivo el proyecto de la fundación de una casa en la Paz puesto de lado será retomado y realizado posteriormente en 1775.

El fallecimiento del padre Paulé constituyo una grave pérdida especialmente para Arequipa.

Un acta de capítulo de la Vice provincia nos presenta la situación anímica de los superiores respecto a la fundación y a la posibilidad de clausura.

El 7 de junio de 1759 se reunieron en la Paz los padres de la Vice consulta por orden del Vice provincial y fue propuesto su convenio de mantener la fundación de la casa de Arequipa con un solo religioso sacerdote y en el caso que conviniese que religioso se podría enviar, los padres decidieron que de ninguna manera convenía mantener dicha fundación. con esto se decidió cerrar la casa de Arequipa apenas 3 años de su inauguración.

El motivo del cierre fue posiblemente la escasez de religiosos, también la fundación de una nueva casa en Quito ya que aprobada por decreto no se realizó a pesar de una donación. Además, pudo haber influido la precaria situación en la que se encontraba la casa de Arequipa y sus escasas perspectivas de un mejor futuro.

El hecho de la decisión no tuvo acogida en Arequipa ya que los padres se quedaron en la ciudad. Es probable que hayan intervenido presiones por parte de las autoridades de la ciudad, mientras la consolidación de la iniciada fundación se iba concretando con la beneficencia de don Cayetano Cueto, quién en 1759 hizo testamento a favor de los religiosos.

Se tiene que tener en cuenta también que era requisito esencial obligatorio en los dominios de España para la apertura de una casa religiosa según la ley del Estado, que la institución religiosa poseyera en el lugar bienes inmuebles con rentas fijas en condición de mantener una comunidad con por lo menos 10 o 12 religiosos.



El Colegio de Agonizantes

[...]Se conjetura que  se fundó en 1764 pues en ese año empezó  el hospicio en la casa del Sr. Maestre de Escuela Don Cayetano Cueto. Este asigno a San Camilo  su chacra de Cangallo  donde hoy se halla la posta , un olivar  en las Cuchillas  de las lomas de Tambo  y un solar en la esquina lateral  del sur del Templo de San Camilo, también dio dinero para la obra. En su misma casa hizo el hospicio  y dedicó una sala para la capilla con 3 altares: en el 1ro colocó  al santísimo con gradilla frontal y tabernáculo de plata, en el segundo  colocó a la Virgen santísima de los Remedios ; en el tercero al patriarca San Camilo de Lelis ; y surtió la sacristía  de costosos ornamentos. [...]Fragmentos para la historia de Arequipa.  Deán Juan Gualberto Valdivia.




El Padre Juan Gonzáles.

El padre Juan Nepomuceno González , "Padre José" , natural de la ciudad de Valdivia en Chile, tiene el mérito de la construcción del templo, este fue destinado a la ciudad de Arequipa a la edad de 27 años en 1774 en donde pasó el resto de su vida,  falleciendo a los 74 años. La población de Arequipa lo conoció y estimó, ya que fue un sacerdote virtuoso y piadoso, el Padre Gonzales se granjeo la benevolencia de los fieles y su generosidad por medio de su virtud y pláticas edificantes. Se le conoció como “el buen padre Gonzales”.

Al ser elegido Superior de la pequeña comunidad en 1799 se dedicó a la construcción del templo. Para conseguir fondos recurrió a la venta de bienes que la casa poseía, por tal efecto las rentas de la casa en 1804 disminuyeron de 148000 pesos a 1759 pesos.

No escatimo en sacrificios ante las dificultades y supo ganarse el apoyo de personas eminentes. Tuvo la alegría de ver terminada su obra. La construcción del imponente templo, hizo de él un personaje amado y venerado por todos, una verdadera institución.

[...]Una demostración de este aprecio es el retrato al óleo que en 1847 existía en el templo. y también la dedicación con el nombre Padre "José" Gonzales de la actual Tercera cuadra de la calle San Camilo[...]  .San Camilo de Arequipa Historia de un Convento y una Iglesia .Virgilio Grandi.  





La construcción del Templo.

Habiendo conseguido el reconocimiento jurídico y habiendo asegurado la existencia y estabilidad de la Casa, el Superior Padre Gonzales pensó en la construcción inmediata de la Iglesia.

[...]El templo de San Camilo de Lelis, que actualmente se está concluyendo, fue principiado con el mejor gusto, solidez, y magnificencia, cuyo plan formó un excelente arquitecto romano, pero habiendo este faltado, faltó también el que la obra se concluyese bajo las exactas reglas que se principió. Se ha construido este templo con sólo las limosnas del vecindario de Arequipa, estimulado por el ardiente celo del R.P. prefecto Fray Juan José González, cuyos cimientos se abrieron el año de 1795, destinado para padres que llaman de la buena muerte, para el mejor y más pronto auxilio de los agonizantes. [...]Noticia de la muy noble y muy leal ciudad de Arequipa en el reyno del Perú. Antonio Pereira y Ruiz .1816.

Hasta el momento se habían conformado con una Capilla, aunque bonita, con tres altares: del Santísimo con tabernáculo de plata, de la Virgen del Tránsito y de San Camilo . Pero la capilla era pequeña e insuficiente para acoger a todos los fieles que acudían a ella, en particular a los devotos de San Camilo, a quién recurrían en caso de enfermedad. Se sentía la necesidad de pío decoroso, digno de una Arequipa que abundaba en a Iglesias y magníficos Templos.

Ya en años anteriores, el Padre Gonzales se había preocupado de recoger ofertas y fondos con este fin. Promovió celebraciones practicas piadosas, iniciativas varias para despertar en el pueblo deseo de contribuir en la obra de la construcción de la Iglesia. ay que reconocer que el pueblo contribuyó con generosidad, motivo por el cual el Padre Gonzales emprendió la obra con confianza.

En 1802 adquirió, por el valor de 2.000 pesos, el diseño de la Iglesia al arquitecto romano Martín Pietri. Sometió el proyecto a la aprobación de la autoridad competente, la que aceptó los planos. En el mismo año comenzó los trabajos con la excavación de los cimientos. “El día 3 de mayo de 1803 el Provisor y Vicario General (siendo vacante la sede obispal) celebró la bendición de la piedra fundamental en presencia de todas las comunidades religiosas y mucho concurso de la ciudad”.

Pero la construcción procedió con mucha lentitud y fue, sobretodo, obra del pueblo el que, reconociendo “la necesidad de estos Religiosos para un auxilio eficaz para la hora de la muerte” con el deseo de asegurarse la presencia de los Padres y su benéfica actividad, “ha apresurado la obra cargando materiales para los cimientos y construcción formal del templo”.

Esta colaboración hizo que el edificio progresara, aunque lentamente, bajo la dirección del alarife Manuel Espinoza, quien llegó a terminarlas paredes y una de las naves laterales. Pero posteriormente se desavino Espinoza sin el buen Padre Gonzáles y le abandono la obra en 1810. El Padre Gonzáles tomó al joven Lorenzo Domínguez oficial que había sido de Espinoza. Domínguez cerró las otras naves e hizo la media naranja”.


Se vio poner la última piedra en su cúpula el 24 de septiembre de 1813 con asistencia del Iltmo. Sr. Don Luis Gonzaga de la Encina Díaz Perlas quién gobernó la diócesis del 10 de julio de 1810 al 18 de enero de 1816. El pueblo participó en la ceremonia con alegría.

[...]"Se vio poner la última piedra en su cúpula el 24 de setiembre de 1813 con asistencia del Itmo. Sr. Obispo y su Cabildo , se bendijo el 17 de julio de 1817 y se hizo la fiesta de San Camilo el domingo 20 del mismo, diciendo el Arcediano la Misa".[...].Memorias para la Historia de Arequipa. Tomo IV.  Padre Víctor Barriga.1952.

Luego se procedió al revoque de las paredes, a la del piso y de los altares, al acabado, trabajos todos que tomaron mucho tiempo. En efecto el nuevo templo se bendijo el 17 de julio de 1817 después de 15 años de arduo trabajo y se hizo la fiesta de San Camilo el domingo 20 del mismo diciendo el Arcediano la Misa”; este era el Dr. Don Francisco Javier Echevarría Morales, estando vacante la sede episcopal.

La Iglesia resultó verdaderamente hermosa, espaciosa y de tres naves con cimborrio y cúpula muy bonitos. Se habla de la iglesia de San Camilo como de un “templo magnifico y suntuoso”, y del cimborrio y cúpula se escribió “a nuestro juicio es la obra más hermosa que tiene el Perú” . Los trabajos del cimborrio fueron dirigidos por el célebre poeta arequipeño Mariano Melgar.

Plaza mayor de Arequipa, al fondo se ve parte del templo de San Camilo . 1860.

Nota: 
[...] Aunque no existe  evidencia que corrobore  estos hechos, el hermano menor de Mariano Melgar, José Santos Melgar  señaló que  por deserción del arquitecto  que construía  el templo de San Camilo  ..... Mariano en coordinación  con el oficial  de albañilería  Lorenzo Dominguez, trazó  líneas, dibujos, adornos y que bajo  su dirección  se levantó la cúpula de esta estructura que se vino abajo con el terremoto de  1868 [...] Mariano Melgar El Caudillo de los Libres. Luis Octavio Pareja.2014.

[...]Después de terminada la Iglesia, se procedió a embellecerla y adornarla. En esta tarea contribuyeron mucho las señoras Josefina y Rosa Zegarra quienes hicieron donación de “todas sus alhajas, su plata labrada y la chacra de Sachaca que valía más de 50 000 pesos,  y la casa de su habitación. La sacristía del templo se adornó y allí pusieron las Señoras Zegarras seis espejos de cuerpo entero con marcos de plata, sobrepuestos de oro, coronación y adornos al alrededor de plata. Toda la sacristía la cubrieron con damasco de seda carmesí y rapacejos de seda y colgaron dos hermosísimas arañas de cristal que antes tenían en su casa”.

En el  año de 1822 se amortizó la hacienda de las Zegarras por orden del Virrey  D. José de la Serna .La escasez de lluvias en la costa  ocasionó que se secasen  los ojos de agua que regaban el olivar de las Cuchillas.  [...] Fragmentos para la historia de Arequipa.  Deán Juan Gualberto Valdivia.

[...]El templo de San Camilo es de cal y canto , bóveda y tres anchurosas naves.... Es de orden compuesto y está formado a manera de cruz. en cuyo crucero se hallan los cuatro hermosísimos pilares que sirven de base a una de las más suntuosas y singulares medias naranjas que se conocen. En su anchura y solidez es el primero en Arequipa y con dificultad habrá otro que le iguale en la República.  El frontis que tiene tres entradas para el templo y que quedo sin acabarse , parece una filigrana en su talladura. [...] Cuarenta y Nueve Manzanas. María Eugenia Tomasio Bouroncle.



San Miguel Arcángel. Imagen referencial.

En verdad, Iglesia y Convento tenían como titular a San Miguel Arcángel. En la práctica el pueblo la llamó siempre la iglesia de San Camilo”. En ella  [...]  se veneraba de manera particular la imagen del Patriarca San Camilo, de buena escultura, junto a María Santísima de exaltación  del Tránsito.  Existían en el templo también los retratos del Sr. Cayetano Cueto y del Padre José Gonzáles.[...] Fragmentos para la historia de Arequipa.  Deán Juan Gualberto Valdivia.

La comunidad se debilitó a causa que las comunidades se reducían en número. La situación política del Perú se hizo confusa para esos años los miembros de la orden religiosa eran: El Padre Gonzales ya anciano y enfermo, el Padre Cristóbal de Facundo (nacido en 1793 y profeso en 1815), el Padre Francisco Zea quien de sacerdote diocesano se hizo religioso profeso en 1815.

Las cartas del Padre Cristóbal al padre Provincial de Lima revelan la existencia de discordias y desuniones, el Padre ya no quería quedarse en Arequipa, alegando disculpa de salud. Estando el Padre Gonzales anciano y enfermo, delega la función de procurador al padre Zea, pero en su contra se lanza acusaciones de apropiaciones indebidas de los fondos de la Comunidad de las que él se defiende.

El Padre Juan Gonzales fallece en 1819, muere bendecido y llorado por toda Arequipa. 

El Padre Zea fue nombrado superior. Este Padre debe de haber tenido mucha influencia, ya que siendo hijo de un capitán obtuvo el nombramiento como superior, con apoyos ajenos. Existe una carta en la que un tal Manuel Suarez defiende al Padre Zea al ser desalojado del cargo de Procurador y Superior por acusaciones de haber malgastado los bienes de la casa.

Para el 28 de julio de 1821 los padres salen junto con las tropas realistas por ser estos leales a España.
En las actas de los capítulos de la casa de Lima consta que en los años 1817 y 1821 solamente existían 5 a 7 vocales muchos religiosos se dispersaron por una u otra parte.

El Padre Zea permanece poco tiempo ya que el 26 de febrero de 1822 se encuentra en Lima como Provincial Superior de la casa de la buen a muerte, nombrado por el Vicario General de la diócesis de Lima.

En esta forma se produjo un triunfo de los religiosos patriotas sobre los realistas, varios retornan al convento ,en efecto los firmantes de las Actas Capitulares correspondientes son 13 y prestan juramento de fidelidad a la República el 10 de mayo de 1823 y a la nueva constitución el 30 de noviembre de 1823.

El Padre Zea no se quedó ni dos años ya que el 30 de noviembre de 1823 aparece como Provincial el Padre José Cairo.

Mientras tanto en Arequipa se quedó el Padre Cristóbal de Facundo el cual vivía y conducía en un apartamento particular.

El Convento es suprimido no se sabe porque decreto de la República, debido al número inferior de religiosos, el prescrito con mayor probabilidad por la participación de estos en los movimientos revolucionarios.

El convento pasó a manos de la autoridad civil, los padres de la buen a muerte fueron despojados de todos sus bienes.

La iglesia fue entregada a la autoridad religiosa, la que la destinó a la función de Vice parroquia. Por falta de control por parte de los religiosos, comenzó a desaparecer el ornato del templo.

El 16 de julio de 1821 se produjo en Arequipa un fuerte sismo que causó graves daños a la iglesia, como está ya formaba parte del patrimonio estatal, el alcalde proveyó para las reparaciones, rcompuesto por el  Síndico Manuel de la Cuba

En 1823 los realistas retornan a la ciudad restaurando el gobierno real y reconocen los derechos de los padres de la buen a muerte.

El gobernador Intendente de Arequipa coronel realista Comandante General de la Provincia Juan Bautista Lavalle decreta que le restituyan el Colegio y todas sus propiedades no vendidas incluso las sumas de bienes memorias, obras pías que existían antes en el convento, esto recae en las manos de los padres Gaspar Hernández y Rafael García, estos padres realistas llegaron de Lima para recuperar y reactivar el convento y recuperan el templo el 18 de agosto de 1824.


El monseñor José Sebastián de Goyeneche Obispo desde 1818, con carta del 31 de agosto de 1824 notifica que: “he mandado por auto de este día que la iglesia con los parámetros de sacristía se entregue al Superior inventario formal “.

Al triunfar Bolívar en Ayacucho el 9 de diciembre de 1824, e instaurar la República, los padres desaparecen del todo en Arequipa, el convento y la iglesia cierran en 1825, y la iglesia se destina al funcionamiento de una Escuela Lancasteriana siendo maestros dos jóvenes que habían ido a Lima para aprender el sistema lancasteriano, estos fueron: D. Juan Polar y D. Melchor Hinojosa, quién murió como coronel en la batalla de agua Santa  al servicio del General Torrico:

Nota: La escuela Lancasteriana fue creada por Joseph Lancaster (25 de noviembre de 1778 – 23 de octubre de 1838) fue un cuáquero inglés y reformista de la educación pública, escuelas lancasterianas recibieron muchas críticas. Los logros que obtenían solían ser pocos y la disciplina a la que se sometía a los niños era severa, incluso según los estándares contemporáneos. Pese a que Lancaster rechazaba los castigos corporales, se maltrataba a los niños atándolos o incluso encerrándolos en jaulas.


El padre Gaspar Hernández siguió a los realistas y en 1883 estaba en Puerto Rico, para 1836 llega a República Dominicana donde fue prócer. (Actualmente  una ciudad y una playa en la provincia de Espaillat de la República Dominicana lleva su nombre).

El 28 de mayo de 1826 el obispo Monseñor Goyeneche consagra sacerdotes a los padres gemelos José Toribio y José Francisco Del Río Baraba, nacidos en 1802 y profesos en 1819. Se ordenaron en Arequipa ya que la sede arzobispal de Lima estaba vacante de 1821 a 1834.

Un decreto del año 1826 del Supremo Concejo de Estado de la república del 26 de septiembre de 1826 concede a los religiosos la facultad de seculizarse por razones de conciencia. Con este decreto se dio motivo a los religiosos a abandonar por siempre los conventos, con este decreto se concreta la extinción de la casa de los padres de la buena muerte en Arequipa.

La Escuela lancasteriana concluyó pronto, posteriormente la iglesia se destinó a la sala del Hospital Militar probablemente en febrero de 1836 en ocasión de la batalla entre Salaverry y Santa Cruz, en esta oportunidad en las naves pusieron los militares forraje y bestias.

El convento y templo estuvieron cerrado, hasta que Don Felipe Olazabal consigue licencia para habilitarlo y entregó el ciudadano a su nieto el religioso mercedario Fray José Corbacho. Este y su buena madre Doña Teodora Olazabal, abrieron las puertas del templo y los vecinos se quedaron atolondrados ante tal inmundicia, doña Teodora encontró debajo de un pajar desnuda a la imagen hermosísima de María Santísima del Tránsito, años atrás trabajada por un escultor cusqueño. Se hallaron desnudos todas las demás imágenes y arrinconadas.

Copia de la imagen antigua de San Camilo en el actual Mercado.


Doña Teodora tomo la imagen de San Camilo y la colocó sobre una mesa en la esquina frente a la puerta del templo para pedir limosna y excitar la piedad de los fieles. Allí se unió con doña Mónica Uzátegui y a fuerza de un a constancia indecible, después de haber hallado el templo hasta sin ladrillos, lo rescatan ayudados por muchos fieles y el padre Corbacho, colocándole un altar hecho de piedra, en la que colocaron a la virgen del Tránsito y al patriarca San Camilo.

Después de 11 años de servir en la Vice parroquia, salió el padre Corbacho en el mes de junio de 1847 a servir de co adjunto en la iglesia Catedral por decrepitud del respetable cura Don Luis Iglesias.

Aquí terminan las memorias del historiador Sacerdote Juan Gualberto Valdivia, de él se lee, el 4 de marzo de 1844 al recibir de un rayo de gracia que lo traspasa exacerbado de dolor y buscando espacio para sus sollozos y suspiros, llegó al púlpito de San Camilo. Congregado ahí el pueblo creyente de Arequipa. Oyó al nuevo Saulo retratarse de su impugnación al celibato eclesiástico y entre sollozos exclamar como Job: ¡Peccavi!  (¡mea culpa!).

 En adelante procuró que ya no sea la política sino el coro, el púlpito, el aula, la ciencia las verdaderas aspiraciones del espíritu.

A partir de 1847 no hay noticias del convento hasta 1868, año en que ocurrió el devastador terremoto en el día de San Hipólito, donde se destruyó casi por completo el templo de San Camilo. Vea: El día de San Hipólito (El terremoto de 1868).


Templo de San Camilo destruido por el terremoto de 1868.


Grabado en The Illustrated London News, acerca del Terremoto de 1868, donde se muestra lo que quedo del templo.

En el diario La Bolsa se lee que en la reunión de la Comisión  central de ayuda del 29 de octubre  de 1868 el señor  Vicario Capitular  hace presente en la Comisión Central  de Auxilios  , que se tenía que hacer  una capilla en los terrenos  donde se ubicó la iglesia de San Camilo y  estando tomándose  de allí materiales para la construcción  del nuevo hospital , se reservase los que se necesitaban para  la mencionada capilla, pero no se hizo nada y se continuo sustrayendo material y se acabó por demoler las paredes.

El 6 de enero de 1881 se inauguró el mercado en el lugar donde se ubicó la magnífica iglesia de San Camilo, y se proyectó a convertirse en el mercado de la ciudad más importante. Vea : El Mercado San Camilo.


[...]En 1884 se erigió en la Catedral un altar dedicado a San Camilo y en aquella ocasión se celebró un novenario en honor al santo.

El altar ya no existe, hay solamente una pequeña escultura de San Camilo con vestimenta de tela en la capilla, permanentemente cerrada de la Virgen de Lourdes, al costado del Presbiterio existen todavía en el depósito de la catedral un gran cuadro con la imagen de San Camilo en gloria y está indicación en la parte posterior: “Rome 1778”. No hay rastro de las demás imágenes.[...]  .San Camilo de Arequipa Historia de un Convento y una Iglesia .Virgilio Grandi 

Actualmente, la imagen que esta en la catedral permanece en calidad de guardado... aun conserva el traje antiguo... la imagen del mercado es una replica se saco molde a la antigua es mas o menos exacta... pero es nueva.



Grabado en el Perú Ilustrado 1889.


Retorno de los padres  de la buena muerte.

En 1889 el superior del convento de la Buena Muerte Padre Pedro Serna deseoso de volver a fundar la Comunidad en Arequipa propuso a las autoridades eclesiásticas un proyecto para volver a establecerse.

En 1980 la autoridad eclesiástica de Arequipa se dirigió al Superior General de los Padres de la buen a muerte en Roma, para pedir que se abra una casa en Arequipa, la invitación fue acogida

En mayo de 1980, Mons. Lorenzo Unfried Gimpel, obispo auxiliar de Mons. Leonardo Rodríguez Ballón, invitó a los religiosos camilos a la ciudad de Arequipa a dirigir una parroquia, un centro vocacional y el coro del Hospital Honorio Delgado. En un capítulo de la delegación, después de varios meses y una visita del padre provincial Giuseppe Bressanin con algunos religiosos en la ciudad de Arequipa, la petición fue aceptada el 26 de noviembre de 1980 y a fines de diciembre llegarón los padres: Victor Miranda (Perú) y el padre Virgilio Grandi (Italia), poco después el padre Luciano Ramponi. Estos comenzaron a construir la casa Arequipa. Después de 150 años los padres de la buena muerte regresaron a la ciudad blanca.

La parroquia Nuestra señora del Pilar fue ofrecida y aceptada para  la atención espiritual.

Parroquia Nuestra señora del Pilar.


El 1 de enero de 1981, el padre Victor Miranda se hizo cargo de la parroquia de Nuestra Señora del Pilar, que durante algunos años se convirtió en la residencia de la parroquia. El mismo día, el padre Virgilio Grandi comenzó su trabajo como capellán del Hospital Honorio Delgado. De esta manera, esta comunidad se constituyó canónica en 1981. 

El 19 de julio de 1981 se celebró en Arequipa en la parroquia del Pilar   después de más de un siglo la fiesta jubilar de San Camilo, con la presencia del Arzobispo y la bendición e entronización de una nueva imagen del santo.

El 1ro de marzo de 1983 la comunidad se encargó de la dirección y responsabilidad del albergue nocturno “La Posada”, obra de la iglesia católica de Arequipa. A fines de 1989, se abrieron las puertas de la nueva casa en Arequipa, en el No. 106 de la calle Quinta Romaña, a pocas cuadras de la parroquia y frente a La Posada. De esta manera, se realizó el sueño de la delegación, que tuvo desde un principio: "tener una casa propia", lo que da a los miembros de esta comunidad un poco más de privacidad y paz después del trabajo pastoral.

El 12 de junio de 2000, la Comunidad de Arequipa, en nombre del P. Angelo Brusco y su Consejo, adoptó el nombre de "Mártires de la Caridad" porque dos jóvenes padres de la Comunidad fueron rescatados de la antigua Fundación de Caridad Combinada del siglo XVIII como resultado de su compromiso con el servicio. y los esfuerzos sostenidos para cuidar a los enfermos murieron. Estos dos padres fueron: el padre Santiago Vasarugen, nacido en 1736, y el padre Camillo Ventura Ollereguy, nacido en 1739. El primero murió en julio de 1770 a la edad de 34 años. Camilo Ventura, quien murió en 1774 a la edad de 35 años, fue enviado desde Lima para reemplazarlo. En su honor, se erigió un pequeño monumento dentro de la casa.

Continuando con la historia de esta comunidad, los Camilos se han hecho cargo de la capellanía del Hospital Goyoneche desde el 1 de julio de 1992, y el Padre Zeffirino Montín sería el primer responsable. El 11 de febrero de 2006, se inaugura el Hogar San Camilo de Arequipa.


Fuentes:


  • San Camilo de Arequipa Historia de un Convento y una Iglesia .Virgilio Grandi. 1983
  • Memoria Para la Historia de Arequipa. tomo IV . Padre Víctor Barriga. 1952
  • Fragmentos para la historia de Arequipa.  Deán Juan Gualberto Valdivia.
  • Mariano Melgar El Caudillo de los Libres. Luis Octavio Pareja.2014.