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Las tres cruces del camino a Tingo


Dos de los personajes olvidados de Arequipa y que dejo en sus escritos verdaderas obras entrañables , fueron los señores Domingo Gómez ( *1862- +1938), y  su hijo el señor Rodolfo A. Gómez , justamente el nombre de su obra titulada : Padre e Hijo, narraciones arequipeñas del año 1977 recoge buena parte de las vivencias de finnes del siglo XIX y las dos primeras décadas del siglo XX. 



En los anales de Arequipa se consigna un acontecimiento que conmovió hondamente a los moradores de esta ciudad, el año 1863, y que personas que sobrevivieron me narraron, apreciando  en alto grado la fe  y la piedad acendrada que eran características del pueblo mistiano.

A principios del mes de Noviembre del citado año, entre el 1ro y el 3 , desaparecieron de la iglesia   de la Merced , la rica custodia principal que existía en el tabernáculo, el copón lleno de hostias sagradas guardado en el ciborio, una corona y otras alhajas de la imagen de las Mercedes, que actualmente tiene su sede en el camarín del altar mayor.

Grande fue la sorpresa de la comunidad mercedaria al darse cuenta del robo sacrílego  cometido y grande la estupefacción que produjo en el vecindario.

Era Comendador del Convento se San Juan de Letrán el renombrado religiosos que ostentaba blanca librea, R.P. José Lucas Barranco, que fuera después preconizado Obispo de esta diócesis , pero que no recibió el palio de la consagración por no haber pagado antes tributo a la muerte . Servía el puesto de Sacristán Mayor el R.P. Fr. Miguel Enríquez a quien auroleba el pueblo con el título de Santo por su acrisolada virtud.

Gobernaba el Departamento el general don Ramón Vargas Machuca, de cepa arequipeña(1), y la discésis el Iltmo. Dr. Dn. Bartolomé Herrera, una de las personalidades que hacen honor a la historia pública del Perú.

A la sazón , trabajaba el altar de la Virgen del Consuelo, en el templo mercedario, tres obreros extranjeros como arquitectos, quienes , para facilitar su trabajo , formaron armaduras y soportes de madera , que estaban cercanos a la bóveda de una de las naves laterales.

Se cree, no sin fundamento , que esos albañiles se descolgaron, en altas horas de la noche por el maderamen, y así , fácilmente , penetraron  para extraer el frontis con negros cortinajes.

Una información místico-tradicional asegura que una religiosa del Monasterio de Santa Catalina, virtuosamente en su vida claustral, instó al P. Enríquez , el sacristán mayor, para que fuera al balneario de Tingo, buscase con paciente solicitud los vasos sagrados robados, registrando casa por casa de la vecindad . De pronto no se atendió esa sugestiva insinuación de la monja, quién volvió , por lo mismo, a  su instancia aconsejando que se hiciera rigurosa búsqueda en forma inusitada.

Las autoridades políticas y el pueblo se pusieron en gran movimiento para seguir la pista y descubrir a los famosos ladrones , hasta que del 14 al 15 del mes de Noviembre expresado, un peón que regaba una de las chacras que quedan a la derecha del camino a Tingo, a poca distancia hoy, de la línea férrea, encontró a las once de la mañana una rica perla y más allá la custodia robada.

Noticiada la policía de este hallazgo revelador, redoblo sus pesquisas en los lugares adyacentes y cuéntese que estando doña María Portugal , entregada piadosamente a la tarea de buscar los demás objetos desaparecidos , en la misma chacra, notó que en un socavón que colinda con el río Chili , había un cuerpo extraño y como no se atrevía a extraerlo llamó y suplicó a un campesino que por allí pasaba y lo instó a que sacara ese objeto; asintió a esta indicación y efectivamente , extrajo un bolsón de cuero ¡Oh sorpresa! vio que en el fondo había un copón con las formas consagradas.

Sobrecogidos de emoción , la señora y el labrador, buscaron luego un sacerdote que cogiera el copón y los custodiara, con tan buena suerte que divisaron  a un religioso recoleto que iba a Tingo, quién , lleno de reverencia , cuidó de las especies sagradas, hasta el momento en que se las condujo  en grandiosa procesión hacia el templo mercedario , notándose en ese histórico acto ,la presencia de las autoridades , instituciones  y el pueblo todo en masa, que llenó el expresado camino , habiéndose echado a vuelo las campanas de las iglesias en señal de regocijo.

En el bolsón aludido se encontró una llave signada con un número, perteneciente a una de las habitaciones de los ladrones, y por ella se supo, mediante argucias policiales, por que esos bichos atrevidos vivían  en la casa que existía frente al viejo Coliseo, hoy Teatro Fénix, casa que después fue el Hotel Lafayette y actualmente es el edificio del Banco Italiano (Banco de Crédito)(2), esquina de las calles San Juan de Dios y General Morán.

Agregaban arequipeños ochentones, que me confirmaron esta narración que los extranjeros asaltadores del templo mercedario, detenidos en la Cárcel que existía en el Portal de la Municipalidad (3) (Hoy Concejo Provincial), fueron despalmados y después arrojados fuera de este suelo, como maleantes e indeseables, hecho que no afirmo por no estar debidamente comprobado.

En conmemoración perpetua, en el camino a Tingo, se construyeron tres nichos-capillas (4), en donde se colocaron a distancia una de otra, las cruces de madera que cada año la asiduidad devota del Vicario de la comunidad de religiosos de la Merced R.P. Bruno Rivera, solemniza, en la capilla del vecino balneario, con misa y procesión, en la que el orador sagrado rememora el hecho sensacional de 1863,  que mi afán de investigador de sucesos notables de esta tierra volcánica, me hace borronear cuartillas que no tienen más mérito que el de la paciente rebusca de datos en los anaqueles de viejas anotaciones o guardando in mente las narraciones de los que en idos tiempos fueron testigos oculares e insospechables



Noviembre de 1932



(1) Don Ramón Vargas Machuca personaje entrañable par ala ciudad de Arequipa fue piurano, pero radicado mucho tiempo en nuestra ciudad.
(2) El Banco de Crédito hasta la fecha sigue ocupando este lugar.
(3) El Portal de la Municipalidad antiguamente funcionó como la Cárcel , de ahí que hasta bien entrado el siglo Xx se le conociese como el Portal de la Cárcel.
(4) Las Capillas que hace mención el relato donde se colocaron las tres cruces actualmente forman parte de los terrenos de la  Planta de la Leche Gloria.

Fuente:
  • Libro: Padre e hijo. Narraciones arequipeñas. Rodolfo A. Gómez. Arequipa: El Sol, 1977, páginas. 153-156.
  • Foto de portada: Capilla de "tres cruces" durante la remoción de tierra para la construcción de las instalaciones de Leche Gloria  E. Linares 1990. en el Libro Arequipa Patrimonio Cultural de la Humanidad pg. 38.