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Arequipa en el combate del 2 de Mayo



En 1862, España organizó una expedición naval científica y diplomática que debía recorrer toda la costa americana, desde Río de Janeiro hasta San Francisco. La Escuadra española realizó su misión, llegando hasta California. De regreso, los buques pararon nuevamente en el Callao (a la ida también habían fondeado allí) y recibieron noticias de que en la hacienda de Talambo habían sido asesinados unos colonos españoles. Para algunos historiadores en realidad lo ocurrido fue una riña entre los colonos y los peones de la hacienda que pretendían apresar a uno de ellos que había sostenido un altercado con el propietario, los ánimos se caldearon y en medio de los disparos que intercambiaron ambos grupos, resultaron muertos un español y un peruano quedando también varios heridos, para otros autores se trató de una reacción xenófoba en el contexto de un altercado contra colonos vascos recientemente llegados al lugar.15​ En esos días se sucedieron una serie de cambios en la representación diplomática española ante el Perú que dejaron como único representante al vicecónsul José Antonio Albistur Hurtado.

Mientras la Escuadra abandonaba Callao y llegaba a Valparaíso, entró en escena Eusebio Salazar y Mazarredo quien se ofreció para llevar la correspondencia oficial a España. De allí volvió a Lima con el cargo de Ministro de Su Majestad en Bolivia y Comisario Extraordinario para el Perú y solicitó una reunión con la autoridad competente del gobierno. El canciller Juan Antonio Ribeyro le indicó que la entrevista sería confidencial, pues no le reconocía el cargo de Comisario, a lo que Salazar respondió indignado que no aceptaba y se marchó al encuentro del almirante Luis Hernández-Pinzón Álvarez, Comandante General de la Escuadra del Pacífico. Una vez reunidos, Salazar indicó al almirante que Perú no resolvería justamente el caso de los asesinatos de Talambo y que además, el país se estaba armando. Aunque las órdenes principales dadas en Madrid indicaban:

fije V.S. [Salazar] altamente su intención en que la misión que el Gobierno de S.M. le confía es de paz: que el Gobierno quiere paz y buena inteligencia

Salazar entregó a Pinzón las instrucciones secundarias en las que el deseo de paz estaba condicionado por la resolución justa del caso de Talambo y en las que se afirmaba que quedaba justificado el uso de la fuerza en el caso extremo de atentado contra la seguridad de los barcos, su personal o el honor nacional. Aunque Pinzón solicitó el resto de órdenes, Salazar le indicó que no eran importantes. Así, el 14 de abril de 1864 la Escuadra ocupó las islas Chincha.

Cuando los buques acudieron al Callao a informar de la ocupación, se produjeron algunos incidentes al pedir protección a la Escuadra un barco español amarrado a puerto. Aunque la flota peruana encendió sus calderas, la artillería del puerto se preparó y la Escuadra tocó zafarrancho de combate, finalmente no ocurrió nada más.

Ante esta situación, el gobierno español decidió enviar varios buques para reforzar la Escuadra y el chileno negó cualquier abastecimiento a los barcos españoles.

El 24 de noviembre la Junta de Guerra peruana determinó la imposibilidad de vencer a la Escuadra con las fuerzas de que disponían. El 6 de diciembre el vicealmirante José Manuel Pareja llegó desde España para sustituir al almirante Pinzón y el 30 se realizó la primera conferencia entre Pareja y Vivanco, que culminaron con la redacción del Tratado Vivanco-Pareja. El documento establecía el intercambio de embajadores, el saludo a los respectivos pabellones, la reprobación oficial a Salazar, la desocupación de las islas Chincha y el pago a España de 3 millones de pesos como indemnización por los gastos causados.

El 2 de febrero de 1865 el Tratado era ratificado por el Presidente del Perú, Juan Antonio Pezet. El día 28 el coronel Mariano Ignacio Prado se levantó en armas, dando comienzo a la denominada Revolución de Arequipa que terminaría derrocando a Pezet, por haber firmado un tratado que se consideraba humillante para la nación, y alzando al poder a Prado como Jefe Supremo del Perú.

Mientras tanto, el vicealmirante Pareja presionaba a Chile para que levantara las restricciones impuestas a los buques españoles, una vez que recibió el cargo de Ministro plenipotenciario ante este país. Ante la negativa del gobierno de Santiago, declaró toda la costa chilena en estado de bloqueo el 24 de septiembre. Aunque, debido a los pocos buques españoles, éste se redujo a Coquimbo y Caldera. En respuesta a esta decisión, Chile declaró la guerra a España el día siguiente.

El 26 de noviembre la corbeta chilena Esmeralda capturó a la goleta española Virgen de Covadonga en lo que se conoció como combate de Papudo. Este hecho provocó el suicidio del vicealmirante Pareja.

El 12 de enero de 1866 Perú y Chile firmaron una alianza y declararon la guerra a España. Poco después, se unirían Ecuador (el 30 de enero) y Bolivia (el 22 de marzo), aunque sin participar activamente en la contienda.

Entre el 7 y el 8 de febrero, las escuadras aliadas del Perú y Chile, con una postura defensiva, combatieron contra dos fragatas españolas en Abtao. Ante la imposibilidad de encontrar a la flota aliada para hundirla o capturarla, el nuevo Comandante General de la Escuadra, Casto Méndez Núñez, contra su voluntad, y en cumplimiento de las órdenes dadas por el gobierno español, bombardeó el puerto de Valparaíso. Éste estaba indefenso, por lo que el bombardeo fue duramente criticado. Terminada la acción, la Escuadra puso rumbo a la Isla San Lorenzo, en el Callao.

Al tener noticias de estos hechos y de la inminente llegada de la flota española, el gobierno peruano inició la construcción y reforzamiento de las defensas costeras del puerto contando desde el principio con la entusiasta colaboración del pueblo.





El Combate

El 2 de mayo de 1866, a las 10:00 la escuadra española, que se hallaba fondeada en la isla de San Lorenzo, comenzó a levar anclas para marchar en dirección a El Callao. El buque insignia, la fragata "Numancia", encabezaba una formación en V, sirviendo además de protección y buque insignia para los demás barcos. Desde una perspectiva técnica esta formación pudo haber sido mejorada, según diversos autores,14​19​ si el ataque hubiera sido tomando a las baterías del sur entre dos fuegos incluyendo por retaguardia, se hubiera bombardeado a la población para finalmente lanzarse sobre las defensas del norte. Pero, por una cuestión de honor militar la intención del almirante español era atacar las baterías de frente.

A las 11:30 la "Numancia" largó la señal de zafarrancho de combate. La escuadra española se dividió en dos grupos. El primero (I División), compuesto por la "Numancia", la "Blanca" y la "Resolución" se dirigió hacia las defensas de la zona sur. El segundo, compuesto por la "Berenguela" y la "Villa de Madrid" (II División) y por la "Almansa" y la "Vencedora" (III División), se dirigió hacia el norte. La II División debía atacar las defensas de la zona norte y la III debía enfrentarse con la flota peruana y bombardear el muelle y la población.



A las 11:50 la "Numancia" comenzó el bombardeo, siguiéndola a continuación la "Blanca" y la "Resolución". Al tercer disparo del buque insignia español, los cañones de la Torre de La Merced respondieron al ataque. Esto es debido a la actitud de José Gálvez, ministro de la Guerra, quien no permitió a los artilleros disparar hasta que no lo hicieran los españoles. Al preguntarle el porqué, respondió: «Justifiquemos nuestra causa». A continuación todas las baterías de la zona sur abrieron fuego, mientras el ministro gritaba «Españoles, aquí os devolvemos el tratado del 27 de enero». Este hecho hizo perder a las defensas del sur la iniciativa estratégica. Ningún disparo peruano hizo blanco. Por lo que hubo que reapuntar los cañones. Esta pérdida de tiempo (los grandes cañones tenían una cadencia de fuego de entre veinte y veinticuatro minutos) se podría haber evitado si la artillería peruana hubiera comenzado a disparar mientras los buques españoles tomaban posiciones (momento en el que se encontraban prácticamente indefensos). Esto no pasó así en el frente norte, donde las baterías peruanas sí aprovecharon esos momentos críticos para abrir fuego.

Al poco de comenzar el combate el "Cañón del Pueblo", un Blakely de 500 libras, tras realizar su primer disparo se descarriló de su afuste por el retroceso, quedando inservible durante todo el combate.

A las 12:10 el vapor "Tumbes" comenzó a salir del muelle con la intención de impactar su torpedo de botalón contra un buque español. Los disparos de la "Numancia" y la "Almansa" le hicieron retroceder y guarecerse de nuevo en el puerto.

A las 12:30 la "Berenguela" llegó a su posición, abrió fuego contra las defensas del norte y fue respondida desde las baterías peruanas.


Algo más tarde de las 12:30 un disparo probablemente procedente del monitor "Loa" fue a parar a la barandilla del puente de la "Numancia", donde se encontraban el Capitán de Navío Juan Bautista Antequera y Bobadilla, Comandante del buque, y Casto Méndez Núñez, Comandante General de la Escuadra. La bala produjo ocho heridas de cierta gravedad a Méndez Núñez, que exclamó: «Me han llevado el brazo». A pesar de la insistencia de los oficiales, el Comandante General se negó a retirarse al hospital de sangre, hasta que finalmente se desplomó por la pérdida de sangre. Antes de que se lo llevaran del puente ordenó que no se arriara su pabellón para no desanimar a las tropas.

Entre las 12:45 y las 13:00, la "Villa de Madrid" llegó a su destino y paró las máquinas para colocarse en posición de combate. Mientras maniobraba, un certero disparo procedente de la Torre "Junín" cayó sobre ella, destrozando su tubo de conducción de vapor, matando a 13 hombres e hiriendo a 22. La bala dejó inmovilizada a la fragata. La "Almansa" comenzó a maniobrar para socorrer a la "Villa de Madrid", pero al ver que la más ágil "Vencedora" ya iba en su ayuda, continuó con el combate. Mientras era remolcada fuera del combate, la fragata llegó a efectuar 200 disparos.

Pasadas las 12:45 la Torre "Junín" cesó de hacer fuego.

A las 13:00 una granada, muy probablemente disparada desde la "Blanca", cayó sobre los saquetes de pólvora de uno de los cañones de la Torre de La Merced. Al estallar hizo saltar por los aires la torre, pereciendo 41 hombres, entre ellos el ministro José Gálvez, el ingeniero colombiano Cornelio Borda, el jefe de la torre, Coronel Enrique Montes, el Capitán de Artillería chileno Juan Salcedo y el Coronel Toribio Zavala, hermano de Juan de Zavala, ministro de Marina de España. Después de la explosión, la "Resolución" se separó de la I División y se dirigió hacia el muelle para apoyar a la III División. Tras bombardear la población y la flota peruana durante un largo espacio de tiempo, regresaría a su posición original para cañonear el Fuerte Santa Rosa.

Sobre las 13:00 la "Berenguela" que luchaba en solitario contra las defensas del norte (la "Villa de Madrid" había tenido que abandonar el combate), recibió una bala de 500 libras, proveniente del Fuerte Ayacucho, que impactó bajo la línea de flotación abriendo un boquete de 14 pies de largo por 4 de ancho. Poco después, un nuevo disparo del "Ayacucho" atravesó el costado del barco, provocando un incendio en el departamento contiguo al pañol de la pólvora. Mientras se intentaba taponar la vía de agua con colchones, coys y otros materiales, se trasladaron todos los cañones a babor, se desaguaron los aljibes de estribor y se pusieron en funcionamiento todas las bombas. Al tiempo, se trataba de extinguir el incendio. Finalmente, se logró contener el agua y apagar el fuego. El buque, ladeado, se retiró del combate. Al pasar frente a la corbeta británica "Shearwater", su comandante les ofreció ayuda y gritó: «¡Valiente "Berenguela", aquí estoy yo para recogeros!», a lo que el comandante del barco español, Manuel de la Pezuela y Lobo respondió: «De nada necesito», y continuó hacia el fondeadero. Con dos fragatas imposibilitadas de seguir combatiendo, la II División de la Escuadra había sido rechazada por las defensas peruanas.

A las 13:30 la "Vencedora" regresó de nuevo al combate tras poner a salvo a la "Villa de Madrid". Tras colocarse en su posición continuó con el bombardeo sobre las defensas del norte, los buques peruanos y la población.

A las 14:30 una enorme granada explotó en la batería de la "Almansa", provocando la inflamación de los guardacartuchos. El incendio se propagó por el sollado hasta llegar al antepañol de la pólvora. El Comandante de la fragata, Victoriano Sánchez Barcáiztegui, tras recibir tres partes en los que se solicitaba anegar el pañol para que la pólvora no explotara, exclamó: «Yo hoy no mojo la pólvora, volaremos antes». Mientras el buque seguía disparando sus cañones, el Comandante ordenó izar la señal de "fuego a bordo" y separarse de la cercana "Numancia", para evitar así que le afectara la posible explosión de su barco. Una vez que se consiguió sofocar el fuego, la "Almansa" volvió a su posición original, reanudando el cañoneo a las 15:00 sobre el Fuerte Santa Rosa, la flota peruana y la población.

A las 14:30 una bala procedente del Fuerte Santa Rosa cayó sobre la "Blanca", destrozando el almacén de agua y causando la muerte a 8 hombres. Entre los heridos se encontraba el Comandante del buque, Juan Bautista Topete, que regresó curado diez minutos después. Al poco la munición se agotó, por lo que el Comandante decidió retirarse del frente. Tras dirigirse hacia la "Berenguela" y comprobar que no precisaba ayuda, volvió hacia el frente, colocándose entre el Fuerte Santa Rosa y la población. A las 15:30 se agotaron definitivamente todas las balas y los cohetes incendiarios. Entonces, el buque se colocó entre la I y la III División para prestarles auxilio en caso de necesitar ayuda.

A las 15:40 la "Vencedora" trató de disparar cohetes incendiarios sobre el puerto y la población, pero al reventar el disparador, tuvo que volver a usar los cañones.

A las 16:00 únicamente tres cañones del Fuerte Santa Rosa responden desde tierra al fuego español (según fuentes españolas eran los únicos que lo hacían).

A las 16:45 la escuadra española decide dar por finalizado el combate. A las 17:00 se da la orden de finalizar el bombardeo. A las 17:30 la "Almansa" detiene el cañoneo. Tras dar tres vivas a la Reina, la "Numancia", la "Blanca", la "Resolución", la "Almansa" y la "Vencedora" salieron de la rada del Callao y se dirigieron al fondeadero, donde esperaban el resto de barcos.

Sobre las 17:50, cuando la escuadra ya estaba cercana a la isla de San Lorenzo, los tres cañones del Fuerte Santa Rosa que aún respondían al fuego español, efectuaron sus últimos disparos. Según el parte dado por Méndez Núñez estos se realizaron sin bala.

El último disparo lo efectuó el monitor peruano "Victoria". A las 18:00 la Escuadra llegó al fondeadero.

A las cuatro y media de la tarde solo tres cañones contestaban a nuestro fuego de las tres fragatas más nutrido que nunca. La población destrozada y viendo que ya no había nada que hacer pues los enemigos se callaron, hicimos alto al fuego... soltó la batería enemiga (Santa Rosa) tres o cuatro tiros que fueron los últimos de la batalla, más por arrogancia que por reto, y con esto quedó terminada la función...

Carta del teniente de navío de la fragata Numancia, José Emilio Pardo de Figueroa, 8 de mayo de 1866.

Los peruanos vivaban y seguían tirando con furia contra el resto del enemigo que era la "Numancia", "Blanca" y "Resolución", las que tuvieron cuidado de mantenerse a una respetuosa distancia porque el fuego era muy nutrido en las baterías. Sin embargo a las cinco de la tarde pasó la "Numancia" cerca de nosotros en retirada y le vimos grandes huracones por proa contándole nueve balazos... El monitor peruano (Victoria) fue el último que tiró mientras que la escuadra española se retiraba... y mientras los peruanos vivaban desde tierra

Carta del 1er maquinista del vapor Powhatan, A. Dezgler, 2 de mayo de 1866.


Biografías de Arequipeños que participaron en el combate del 2 de Mayohttps://biografiasdearequipa.blogspot.pe/search/label/2%20de%20mayo



En 1866, el músico arequipeño,  Mariano Bolognesi Cervantes  (Arequipa, 4 de febrero de 1825 - Lima, 11 de julio de 1899) hermano del héroe de Arica, compuso un himno al 2 de mayo.



La bandera que flameo en el combate del 2 de mayo para 1916 se encontraba en la sala del consejo Municipal, hoy  se encuentra en el museo histórico municipal , el gobierno la entrego ya que fue en Arequipa donde se inicio la revolución del 28 de febrero de 1865 que desencadeno, llegar hasta este combate , asimismo muchos arequipeños murieron también en esta parte importante de nuestra historia antiguamente lo que hoy es el parque san francisco , se llamo parque 28 de febrero el monumento pequeño que allí había hoy se encuentra en la av. Bolgnesi.





Libro: Nuestro 2 de Mayo. 1866-1916 (Cincuentenario del combate del 2 de Mayo)
Combate-del-2-de-mayo


En el Centenario del combate del 2 de Mayo. 1866-1966




El 27 de abril de 1966, para el centenario del combate , es izado el pabellón que flameo en el combate del 2 de Mayo en la plaza mayor de Arequipa, la reliquia viajó a Lima anteriormente para  ser condecorada.



Arequipa heroína de Sudamérica.

La grandeza de los pueblos se mide por las profundas surcadas que abrieron en su ruta al recorrer las diferentes etapas de su existencia.

Los pueblos conscientes de su valor y de su fuerza son avaros de su libertad y como tales saben defenderla  de las acechanzas de la tiranía saben morir libres, antes que vivir esclavos.

Y de esos ideales hondamente arraigados en el alma de este pueblo desde los albores de su vida, lo despertaron, cuando en 1864 , la hiedra ibérica en persona de un pirata se adueñara de las Islas de Chincha , impusiera a la patria una indemnización de tres millones de pesos fuertes y pretendiera revivir la guerra a pesar de su derrota definitiva en Ayacucho . Y para ello encontró eco favorable  en la debilidad del mandatario del Perú  don Juan Antonio Pezet, quien suscribió el tratado de 27 de enero de 1864, lleno de renuncios para dignidad nacional y preñado de sombrías amenazas para la causa  libertaria de Sudamérica . entonces este pueblo como el león dormido al que despiertan los chacales del desierto sacudió su melena, abrió su enorme zarpa y lanzando un terrible rugido, se lanzó contra esa manada de lobos hambrientos  y supo destrozarlos  en homéricas jornadas libertarias.

Arequipa que entonces ya contaba con hijos ilustres que tenían amplia participación en el manejo de la cosa pública protestó contra tantas humillaciones y lanzó a todos los ámbitos de la república su grito airado y en sesiones de Cabildo Abierto suscribió aquella Acta Inmortal que fue como la clarinada del Ángel de la Libertad ante el siniestro ronquido de las cadenas de una nueva esclavitud. Y sus ecos se propagaron abriendo el seno de los andes y penetrando a sus profundas concavidades, despertaron las conciencias dormidas que altivas respondieron al grito libertario.

Arequipa que contaba entonces con 40 mil habitantes alisto un ejército de doce  mil quinientos hombres, más del 30 por ciento de sus pobladores y al mando de sus mejores hijos , lo envió a tomar la capital a deponer al gobierno de Pezet y a declarar la guerra a España, esa madre regañona que aún pretendía volvernos a esclavizar , prevalida de la astucia de su diplomacia y del furioso estampido de sus cañones.

Vino la prueba suprema , el dos de mayo de 1866 ; allí formando  un solo frente todos los peruanos improvisaron las defensas del Callao que resultaron inexpugnables . Méndez Núñez el almirante español, al mando de sus naves que contaban con trescientas bocas de fuego se acercó a la bahía para destrozar las defensas peruanas, pero fueron suficientes a contestar ese ataque solo cincuenta cañones emplazados en nuestras fortalezas , los que lograron inutilizar varias naves y silenciar el atrevido tronar de las torres enemigas.

Después de este duelo gigantesco y sangriento , las naves españolas se retiraron de la bahía y nuestra enseña bicolor , se izaba victoriosa sobre los fuertes del puerto , salpicada con la sangre de sus hijos.
Aquella jornada homérica selló para siempre la independencia de cuatro naciones americanas: Chile Bolivia Ecuador y Perú. Y la libertad de que hoy se ufanan estas se la debieron al grito de rebeldía que lanzara Arequipa en febrero de 1865. Arequipa es pues la segunda libertadora de Sudamérica.

Todo fue arequipeño en aquella homérica jornada: El acta de protesta contra las humillaciones de España actual reguero de pólvora cundió por todas partes y levantó a los mismos andes como muralla de rebeldía ; El Ejército Libertador en el que figuraban doce mil quinientos arequipeños de todas las armas los que hicieron su marcha triunfal por los departamentos de Puno , Cusco,  Ayacucho y llegando a Huancayo, cayeron sobre la capital  y tomaron palacio ; el Ministerio del General Prado en el figuraban cerebros poliédricos y corazones magnánimos  como los de Quimper y Tejeda,  Pacheco y Paz - Soldán ; el doctor Trinidad Pacheco Andía que soliviantó el patriotismo nacional con su canción guerrera , llamada la Marsellesa peruana “Hijos del Misti”  ; el que también fue uno de los héroes  del Callao; el gran poeta don Manuel Castillo , que heredo el alma inspirada de Melgar y que cantó la inmarcesible gloria del 2 de mayo; el mismo grito de indignación contra las injusticias de España cometidas contra nuestra causa, fue dado por el ilustre prelado arequipeño Excmo. Mons. José Sebastián de Goyeneche y Barreda, Arzobispo de Lima ; la Oración Gratulatoria después de tan gloriosa jornada humeantes aún los despojos de nuestros héroes y defensores fue cantada por un ilustre Obispo arequipeño, Mons. Pedro José Tordoya , quién entonó  el himno glorioso de aquella epopeya , cual cantara en lejanos tiempos las máximas glorias de su patria entre el fragor de legendarios combates.

¡Loor eterno a la heroína de América que en 1866 fue autora de la segunda independencia  de cuatro naciones Americanas ¡ ¡Loor  eterno a los redactores de “La Guillotina”, doctores Moscoso Melgar, Cateriano, Sánchez y Barreda, que supieron incendiar  los corazones y hacer de cada ciudadano un soldado y de cada hogar un santuario de patriotismo !

El monumento  que ostenta esta bendita tierra en la plaza 28 de febrero recuerda la acción más grande y heroica de este pueblo; simboliza todo el valor de que fue capaz  frente a las humillaciones de los enemigos de su libertad ; toda la volcánica rebeldía de que se invistiera durante un siglo mereciendo por esto que se le apellidara : “El León del Sur”.

En aquel monumento se lee esta arenga patriótica y que nunca debemos olvidar : “Pueblo arequipeño cuando la libertad peligra lucha como en febrero de 1865; y vence como el dos de mayo de 1866! 

¡Loor eterno a todos los hijos ilustres de Arequipa la segunda Libertadora de Sudamérica!

J. Luis Bedregal.

Artículo en el Diario El Pueblo , para el centenario del combate del 2 de Mayo.


Fuentes:


  • Nuestro 2 de Mayo. 1866-1916.
  • Jorge Basadre Grohmann (2010). El Comercio S.A, ed. Perú independiente.
  • J. Luis Bedregal. Artículo en el Diario El Pueblo 1966.



El Antiguo Asilo Lira



Se utiliza el término ‘asilo’ para hacer referencia a aquel lugar donde se recoge y da asistencia a los ancianos o personas desprotegidas y sin recursos y también al acto de dar amparo y refugio a aquel que es perseguido por sus ideales (asilo político).

El origen del vocablo nos llega a través del latín ‘asȳlum’ y a éste desde el griego ‘ásylon’ (ἄσυλον) cuyo significado literal era ‘lugar/sitio/templo inviolable’.

Habitualmente solían ser templos sagrados donde se rendía culto a las deidades y hasta allí llegaban viajeros de otras ciudades/Estados con la intención de alojarse durante el tiempo que permanecieran en la población. Como la mayoría de éstos solían ser hombres de negocio que llevaban consigo grande cantidades de dinero para realizar sus transacciones mercantiles, el hospedarse en los asȳlum les proporcionaba seguridad y protección.

Muchos fueron los cristianos que fueron a refugiarse en estos asilos (en tiempos en el que el cristianismo estaba prohibido y perseguido) y gracias a ello lograron sobrevivir. A partir del siglo IV, tras ser promulgado el Edicto de Milán que permitía la libertad de culto, las iglesias católicas también tomaron el carácter de asilo, dando cobijo y asistencia a los más necesitados: menesterosos (que no tenían recursos para vivir y que habitualmente eran detenidos/expulsados de la población en base a ordenanzas), personas enfermas o con discapacidades físicas o mentales, huérfanos y ancianos que no podían valerse por si mismos y no tenían a nadie que pudiera cuidar de ellos.

De ahí que el término ‘asilo’ acabase adquiriendo el significado tanto como lugar donde se da refugio a los perseguidos y el de establecimiento benéfico donde se recogen y se da cuidado a personas necesitadas.

La iniciativa de formar los asilos surgió con gran impulso a partir del siglo XIX, donde personas preocupadas por los ancianos abandonados, han formado estas casas .Para inicios del siglo XX urgió en Arequipa la necesidad de contar con un albergue para ancianitos que no tenían medios de subsistencia y que por entonces  eran atendidos en el Hospital de la calle San Juan de Dios. 

La Congregación de las hermanitas de los ancianos desamparados fundada por el padre Saturnino López Novoa ( España 1830-1905). y la Madre Teresa Jornet e Ibárs (España 1843-1897) ,  nació en Barbastro (Huesca) el 27 de enero de 1873,  fue la orden que posteriormente se comprometió con la ciudad.





Fue en el año 1909 que pasó por nuestra ciudad rumbo a la capital boliviana de La Paz, la Reverenda Madre Sor Isabel de los Desamparados, delegada por la Madre Superiora General, María de Jesús e Ibárs (Hermana de la madre Teresa),  para visitar las Casas de América,  quedándose en Arequipa algunos días.


El 11 de abril de 1912 las religiosas Madres Ramona de los Ángeles Sánchez y Sor Josefa del Rosario Puchades, llegaron a la entonces Diócesis de Arequipa para inaugurar la Casa Asilo San Juan de Dios el 12 de mayo de 1912 con una Misa presidida por el Obispo Mariano Holguín. Las Hermanitas de los Ancianos Desamparados,   vinieron desde la Paz - Bolivia, por encargo de la ¨Unión Católica de Señoras¨, y con la entusiasta colaboración de la Sra. Zoila Romaña de Stafford.






Diario El Deber 13 de mayo 1913


En el año 1913 a iniciativa del señor Manuel G. Castresana, La Sociedad de Benficencia fundó un hospicio de Ancianos en dos lotes propios de la Institución junto al Templo de San Juan de Dios, para ello contaba con  la cantidad de S/. 15 215.00  que ascendía para 1912 el legado de don José Hurtado de Villafuerte en 1869, destinado par tal fin  y S/. 8 135.00 de los fondos de la Sociedad.

Su administración y mantenimiento fueron encomendados a las hermanas de los desamparados, por escritura de abril de 1916. La Beneficencia celebró un pacto con las religiosas, por el cual les cedía gratuitamente un lote de terreno valorizado en S/. 10 138.00 con la obligación de que en él las hermanitas se encargaran de construir un Asilo con capacidad mínima para 100 ancianos.


El 28 de Mayo de 1921 la Congregación compra, con la ayuda de donaciones de muchas familias arequipeñas, producto de  la venta del terreno que pertenecía a la Sociedad de Beneficencia Pública de Arequipa un nuevo terreno en la antigua calle de La Palma. La construcción de gran parte del Asilo fue donada por Victor F. Lira y Sra. el generoro gesto de este importante  filántropo arequipeño,  hizo que se le pusiera su nombre, Llamándose desde ese entonces Asilo Víctor F. Lira., pero más conocido como Asilo Lira. La inauguración del hermoso local estilo neo clásico, fue en una ceremonia privada el 28 de mayo de 1921.



Diario El Deber edición del 28 de mayo de 1921.



Diario El Deber edición del 30 de mayo de 1921.


Diario el Deber edición del 1ro de junio de 1921.

El Segundo Piso y Casa para las Monjas lo dona la Sra. Natividad de Carreón, pocos años después se construye 2 pabellones para varones y damas, los cuales fueron donados por la familia Muñóz Nájar y Blaisdell. Los  ancianitos fueron trasladados al nuevo local  ese mismo año, la sociedad de Beneficencia, desligada de intervenir directamente en el establecimiento se reservo el derecho de supervigilancia. 

En 1923 se construyó la capilla del Asilo, de 3 naves. 


El Asilo Lira por los años 40

Los terremotos de 1958 y 1960 produjeron graves daños en la estructura del Asilo, por lo que en junio de 1965 la Junta Nacional de la vivienda  en 1965 compró  el Asilo Lira, para iniciar un amplio programa de "renovación urbana" que era considerado el primero de su tipo en el país. Se proyectaron los edificios residenciales  del Complejo Nicolás de Piérola con 152 viviendas duplex , 5 blocks de conjunto multifamiliar y una torre de 11 pisos ".

El Asilo Lira por los años 60



Complejo Nicolás de Piérola, Primera Etapa.


El Asilo Lira fue trasladado a Cayma (donde se halla actualmente). La primera piedra del nuevo Asilo se colocó un 21 de marzo de 1960. Actualmente el Asilo atiende a más de 250 ancianos, los cuales son de toda clase social, Los ancianos están divididos en pabellones, el primero de mujeres y el segundo de varones; a su vez están subdivididos en ancianos dependientes e independientes. Hasta el año 2011, atendían en el asilo 14 hermanas, dentro de ellas había  una anciana de 90 años quien para ese año había  cumplido 75 años de vida religiosa.








Fuentes:

  • Diario El Deber edición , mayo 1913, 1921, 12 de octubre de 1940
  • Revista Mundial. 
  • http://lentefugaz.blogspot.pe/2011/05/asilo-lira-99-anos-albergando-vidas-de.html
  • http://www.hermanitas.net/pagina/3-espiritualidad
  • https://www.facebook.com/Asilo-Lira-313280775252/

El Stadium Melgar ( El Primer Estadio de Arequipa)


Fotografía: José D´Angelo

De cara al primer centenario (1915) del sacrificio del ilustre poeta en Umachiri, se conformó el Comité Melgar con el propósito exclusivo de construir un estadio. De acuerdo al acta de fundación, se constituyeron el 12 de julio de 1914, en los salones de la Universidad de San Agustín, los representantes de diversas instituciones vinculadas con el deporte como la Universidad, la Junta Departamental, El Convento de San Francisco, El Centro Social Obrero, El Colegio Ballón, el Club Monserrat de Tiro al Blanco y de los medios periodísticos La Bolsa, El Deber, El Pueblo y El Sur presidiendo la cita el Dr. Jorge Polar de la Universidad de San Agustín. 

Fue el doctor Jorge Polar que en diciembre de 1915 , lanzó la idea de construir un nuevo estadio y que llevase el nombre de "Estadio Mariano Melgar". Este proyecto  lo presentó ante el Concejo Provincial aduciendo  dos razones fundamentales; Primero, ya que se había pensado en el centenario del sacrificio del héroe don Mariano Melgar en las pampas de Humachirí y poeta arequipeño .

Segundo, porque se vio la necesidad de dar mayor comodidad a la afición que concurría al "Canchón de Santa Marta presenciar los matchs unos llevando asientos y otros de parados, a parte de la incomodidad de los respectivos camarines, duchas, baños, etc.


Dicho comité trató, sin mayor fortuna, de conseguir los fondos para concretar la construcción de un reciento digno de la ciudad de Arequipa. Años más tarde declinan en favor de la comuna para que ésta sea quien asuma esa responsabilidad, entregando para ello los pocos recursos que se consiguieron.

Desde el año 1915  se comenzó con el verdadero movimiento  en pro construcción del estadio . En dos años se logró reunir la cifra de  4637 con 89 centavos  destinados para la expropiación de los terrenos que colindaban con lo que fue el Club Internacional de Tiro al Blanco, por un lado y por otro con la parte trasera de las Quintas Romaña , que por entonces quedaba al final de lo que hoy es la calle San Juan de Dios.

Los fondos  Pro construcción del Estadio subieron en proporciones satisfactorias ya que las diferentes colonias extranjeras se sumaron a la colaboración económica.



Una vez aprobados los presupuestos y planos de lo que tenía que ser el Estadio Mariano Melgar que reemplazaría al Canchón de Santa Marta se aprobó la licitación y el remate fue concedido al ingeniero Sr. Humberto Bellido Avila, quién entrego la obra terminada y lista para el estreno . El presidente de la liga de fútbol era José Domingo Zuzunaga quién estuvo hasta el año 1925.

El 10 de agosto de 1919, la comuna en sesión de concejales resolvió nombrar a otra comisión, recayendo la presidencia en el Dr. Alberto Ballón Landa. 

El 24 de mayo de mayo de 1921 consiguió un terreno gracias al apoyo del delegado del Círculo Deportivo Guillermo Romaña, quien cedió los derechos del círculo sobre unos terrenos ubicados al este del Club Internacional de Tiro al Blanco.

Para suerte de Arequipa, el reconocido empresario mistiano José Ricketts, hizo un préstamo al Comité para que se ejecute la obra en los sesenta días que faltaban para la conmemoración del Primer Centenario de la Declaración de la Independencia en julio de 1921. Con dicha motivación y la colaboración de nacionales y extranjeros se llevó adelante la construcción del estadio, la misma que terminó costando S/. 33,474.99 soles. Para fines de diciembre de 1921, quedaba pendiente de pago la suma de S/. 11,217.25 soles que fue imposible amortizar por los desembolsos derivados de la mantención de la infraestructura, primas de seguro, gastos generales e intereses. Poco se sabe, según versión del presidente en funciones Félix Cavallero, si la comuna u otra institución asumieron ese pasivo.

EL 24 de julio de 1921, se inauguró el Stadium Melgar.




El Stadium Melgar se encontraba en la calle Torrello, hoy sexta cuadra de la calle San Juan de Dios (entre Salaverry y el barrio del Manchester, actual II etapa de Nicolás de Piérola, a un  paso de la que fuera la Quinta Romaña). No existía la llamada avenida Olímpica, que se construyó posteriormente.

El coso, que tuvo una efímera duración, remplazó al primer escenario que tuvo Arequipa, el canchón de Santa Marta, ubicado en los terrenos del antiguo penal de Siglo XX. 

Tenía una sola tribuna de madera que daba la espalda hacia San Juan de Dios y cancha reglamentaria rodeada de una pared hecha de sillar y adobe que la separaban de las chacras vecinas. Ambos arcos tenían como fondo grandes árboles y la tribuna popular (oriente) de cinco gradas hecha de sillar miraba hacia la zona de preferencia. Allí se ubicaba la tribuna de madera de dos pisos con accesos a los costados. 

Debajo de la misma encontraban los camerinos. En el techo de la tribuna había una enorme pelota de hojalata muy cerca de la cual se levantaban tres astas. Años más tarde, con motivo de las actividades conmemorativas por el 4to. Centenario de la fundación Española de la Ciudad, en 1940, se levantó la estructura que en la actualidad se conoce a poco más de 200 metros del lugar que referimos. 

Queda aún en el recuerdo de esa juventud de antaño el haber visto jugar en esa cancha de San Juan de Dios al gran Teodoro “Lolo" Fernández y dirigirse al pie junto a sus compañeros luego del match a su alojamiento en el hotel Sucre, allá por los años 30 del pasado siglo.



Fotografía: José D´Angelo








Fuente:

  • Diario El Deber 1915.
  • Del Canchón de Santa Marta a la copa Perú, Historia del fútbol arequipeño. Salomón Medina.
  • Mariano Melgar el caudillo de los Libres. Luis Pareja.


Historia del Tranvía Eléctrico de Arequipa

Fotografía (José D' Angelo)


Al ferrocarril urbano de tracción animal le sucedió el tranvía eléctrico en 1913. El 14 de marzo de 1875 fue implementado el servicio de transporte de personas, por medio de vehículos de tracción animal, llamado ferrocarril urbano de sangre, 11 años después que se implantara el mismo sistema en el Callao y tres años antes que el de Lima. No se sabe mucho acerca del servicio prestado en las siguientes tres décadas.

Fueron conocidos como los "urbanos", rústicos carromatos halados por caballos y conducido por cocheros que también oficiaban de cobradores.


Imagen referencial



Tranvía de Sangre por la Calle Mercaderes, comienzos del siglo XX. Postal .


Según el contrato celebrado entre la empresa del Ferrocarril Urbano y el Municipio Provincial de Arequipa, el 12 de marzo de 1874, transcurrido el término de 99 años pasaría dicho ferrocarril a ser propiedad del municipio.



Alrededor de 1873, el FUA ordenó varios modelos de vagones a la fábrica John Sthephenson Co. de New York, incluyendo el de pasajeros que se aprecia en la foto. La vista fue tomada en 1874, en las
instalaciones de la misma fábrica, ubicada en el Este de la Calle 27 en Manhattan. (Col. Museum of the City of New York).


Postal que muestra la estación del ferrocarril del Sur en Arequipa  y el Tranvía de sangre, año 1900.


Ficha para el ferrocarril urbano de sangre de Arequipa.



Nota : El 1ro de enero de 1905 fue elegida la nueva corporación edilicia. El alcalde electo fue el capitán de navio Emilio Benavides, nacido en España, según afirma Virginia Vargas Tizón. Aunque de ascendencia arequipeña. Se casó con Sara Rodríguez, con quien tuvo varios hijos. A decir del canónigo Santiago Martínez, fue "todo un caballero de honradez acrisolada".

Se desempeñó en el cargo hasta el 7 de julio, en que pidió licencia por tres meses, durante los cuales se encargó de la Alcaldía el teniente alcalde J. Elisbán Pereyra.Sin embargo, habiendo renunciado Emilio Benavides al cargo de alcalde y concejal, se procedió a una nueva elección de alcalde y teniente alcalde, habiendo sido elegidos Mariano Bustamante y Barreda y Juan Aragón, para ambos cargos, respectivamente.Pero como el nuevo alcalde pidió licencia, fue reemplazado por Juan Aragón, quien concluyó la gestión municipal correspondiente al año de 1905.


El 25 de octubre de 1905, Carlos Espejo y Ureta presentó al Concejo Provincial, siendo alcalde Juan Aragón,  una propuesta para la implementación del tranvía eléctrico en la ciudad. En ese mismo año, se regularizó la matrícula de los vehículos que se ocupaban del tráfico de personas y carga.

En la memoria de la administración local que presentó al Concejo Provincial, el primero de enero de 1906, Juan Aragón dio cuenta de las obras realizadas durante su gestión municipal. Así, por ejemplo, se empedró seis cuadras de la calle La Merced, cuatro de Santo Domingo y la Avenida Boulevard Parra. Se arreglaron cruceros y acequias en la Plaza de Armas, Puente Bolognesi y Ranchería, Colón, Peral y San José, Santa Rosa y Buen Retiro.


En cuanto a la matrícula de los vehículos, dijo lo siguiente: "Se ha regularizado la matrícula de los vehículos que se ocupan del tráfico de personas y carga en la población, y que comprende el material rodante del ferrocarril urbano, coches de empresas y de particulares y carretas. Cada vehículo lleva su número de orden, y se ha cuidado de que los animales conductores se hallen en buen estado de servicio, haciendo reemplazar a los que se inutilizaban, y de que los a meses sean siempre buenos".

Después de unos meses frente al municipio provincial, fue reemplazado por Octavio Muñoz Nájar, a partir del primero de enero de 1906.

En efecto, en 1907 el Concejo Provincial de Arequipa otorgó a don Carlos Espejo y Ureta una concesión para la construcción y explotación de ese nuevo sistema de transporte de pasajeros.

El 1ro de mayo de 1908 el Gobierno acepta la propuesta de Carlos Espejo Ureta, para la implementación del tranvía eléctrico y la electrificación de las líneas tranviarías.

"En 1909, el Sr. Espejo en su condición de Gerente del “Crédito Urbano de Arequipa”, compró los derechos y acciones de la “Empresa de Tranvía Urbano de Tracción Animal” que transportaba pasajeros y carga. Así, una sola entidad era propietaria de los derechos de los dos medios de transporte de la Ciudad Blanca. Desafortunadamente, le fallaron los cálculos al Sr. Espejo y lo que prometía ser un buen negocio, devino en fracaso. Consecuentemente, el “Crédito Urbano” quebró.

La preocupante perspectiva de colapso de un servicio de tanta importancia, obligó a la urgente conformación de una junta liquidadora que tuvo que asumir la responsabilidad de la concesión del tranvía eléctrico. Carente de fondos y con la carga del Crédito Urbano, la junta intentó vender el tranvía de sangre para contar con el dinero que permitiera echar a andar el tranvía eléctrico. Lanzada la oferta, no concitó el interés  de inversionistas locales, por lo que hubo de iniciarse gestiones con instituciones crediticias de Lima que tampoco mostraron entusiasmo alguno.

Es en medio de estas circunstancias desfavorables cuando surge una posibilidad de solución en la asociación de tres grandes empresas: el Banco Italiano (antecesor del actual BCP), el Banco del Perú y Londres y la firma W.R. Grace y Cía., que ofrecen reflotar el negocio - siempre que parte del capital fuera suscrito por capitales arequipeños - requisito que no se logró, por lo que finalmente el consorcio decide asumir la empresa y se funda la Sociedad Anónima del Tranvía Eléctrico de Arequipa que emite bonos de primera hipoteca por 70 000 Libras Peruanas para cubrir el presupuesto de la primera etapa del proyecto. Esto es: instalación de vías férreas, tendido de cables y adquisición de coches.(Arequipa un siglo de Luz. EGASA).


Por otra parte, en la instalación de conductores eléctricos, la sociedad tomaría en cuenta una serie de reglas impuestas por el consejo, entre las cuales se mencionaba –según el “Proyecto para la instalación del Ferrocarril Interurbano”–, que la presión eléctrica en los alambres conductores no tendría que exceder más de 500 voltios y que debía ser de corriente directa; para dicho efecto, la empresa tomaría las precauciones a fin de que la corriente eléctrica no dañase las cañerías y tubos próximos a su paso, no permitiera los escapes de electricidad, “y si se produjera algún daño, lo remediará sin demora”.

Para el empleo de tracción eléctrica, la entidad estaba comprometida a adoptar los nuevos perfeccionamientos que contribuyeran a la seguridad del público y de la propiedad. Se acordó, en que los postes fueran de hierro y se colocarán conforme a las distancias indicadas en el trazo, normalmente adheridos a la pared de los edificios más próximos a la línea férrea.

El modelo de tranvía que debería circular, era previamente aprobado por el Concejo, al igual que el plan tarifario y las rutas. Los pasajeros tenían el derecho de llevar consigo de forma gratuita, paquetes o maletas que no excedan los diez kilos de peso y no ocasionaran molestias a los pasajeros. Es así, que el tranvía eléctrico, se convirtió en un transporte elegante, sano y distinguido; que recorría largas extensiones, y se caracterizaba por su puntualidad y precisión.

Se había establecido el pasaje gratuito para ciertos empleados y/o agentes municipales y del estado, como: el inspector de Rodaje, el Jefe de la Policía de la Municipalidad, el Jefe de los Conductores de Correos y Telégrafos, y los policías uniformados. Luego, el público contratante del servicio, estaba obligado a pagar su pasaje, que variaba de acuerdo a las líneas.


El empresario abonaba mensualmente al concejo el cinco por ciento (5%) de sus entradas brutas, considerándose el producto bruto de los pasajes. Y se veía obligado a realizar el transporte de la carne del matadero general a los mercados que estuvieran próximos a sus líneas, siendo de su cuenta la adquisición y servicio de los carros respectivos para dicho uso. Asimismo, frente a los inmuebles, materiales, carros, herramientas y demás elementos que se requiera para la construcción, equipamiento y conservación de las líneas de la empresa, así como también los postes, estaban exentos del pago de todo impuesto municipal. Finalmente, dicho proyecto, convenía en que el señor Espejo y Ureta, tenía el derecho de transferir la concesión a cualquier otra persona, sociedad o compañía, pudiendo ser nacional o extranjera, siempre y cuando se sometiera a las estipulaciones determinadas por el consejo".

En 1911, Espejo vendió sus derechos a la compañía W. R. Grace Co. de New York, la cual registró la empresa como Tranvía Eléctrico de Arequipa.




Reglamento de Tranvías estipulado ya desde el mes de marzo de 1908






Contrato para la implementación del Tranvía Eléctrico 1908
















Carlos Espejo Ureta ( Arequipa 05/06/1865- Lima 19/01/1930)






Los trabajos de construcción se dividieron en tres secciones, las cuales precisaban las rutas por las que funcionaría el tranvía eléctrico, siempre y cuando el ancho de la calles lo permitiera. Además, se estipuló, que durante la ejecución de obras por parte de la Municipalidad (como la construcción de albañales, cambio de nivel de calzadas u otros trabajos que ocasionen la paralización del tranvía), la empresa suspendería su funcionamiento, sin que pueda oponerse ni reclamar indemnización.

Línea A Parte de la Plaza Principal (Portal de Flores) concluyendo en el pueblo de Tingo.



Línea B Parte de la Capilla de Azángaro (Distrito de Miraflores), empalme con la línea que parte de la Plaza de Armas al pueblo de Tingo.

Línea C Línea que partiendo del pueblo de Tingo, concluya en la ciudad de Tiabaya.


En  el año 1912, se  ordenó la compra de varios vagones a la J. G. Brill Co. de Philadelphia. El pedido incluía 14 vehículos de pasajeros de 4 diferentes tipos, un carro anti-incendio, un frigorífico y una góndola. Los vagones numerados del 100 al 106, fueron modelos "convertibles". En tiempo de verano sus paneles laterales eran removidos y reemplazados por otros con rejillas.


Tranvías de la serie 300 tenían ocho ruedas y un inusual diseño, con puerta al centro y un vestíbulo. Los pasajeros de Primera Clase se sentaban en la cabina cerrada de la derecha. Los de Segunda Clase, lo hacían en el compartimiento abierto de la izquierda.


"El 30 de julio de 1912 se inauguraron los trabajos del tranvía eléctrico tras ceremonia oficial , con la colocación del primer riel, en la parte central de la calle delantera del Portal de San Agustín, en la plaza de armas; y al presente los trabajos se hallaban bastante avanzados, tanto en esta ciudad como en el camino de Tingo".




Diario el Deber del 31 de julio de 1912, acerca de los sucesos de la semana patria.


Tranvía por la Campiña arequipeña 1915



Tranvía por el Boulevard Parra



Como anécdota cuando se empezó a probar el tranvía en la ciudad ocurrió un pequeño incidente el 24 de junio de 1913.



El transporte urbano por tracción animal luego será sustituido por el tranvía eléctrico, a raíz de que también se instaló la empresa eléctrica en la ciudad. De manera que a partir del 13 de julio de 1913 se pudo contar con este nuevo servicio, cuya inauguración constituyó un gran acontecimiento para Arequipa.

La Inauguración oficial se realizó la tarde del 12 de julio de 1913 y "El Pueblo" en su edición del día siguiente, contó que la ceremonia fue presidida por el alcalde municipal Eduardo Harmsen, el obispo Mariano Holguín, el prefecto departamental, coronel Augusto Bedoya, en representación del presidente Guillermo Billinghurst, los vocales del Superior Tribunal, los gerentes de los bancos y el representante de la empresa, Constantino Berninzone. Con ese motivo, se pronunciaron varios discursos.


Así sintetizó el diario lo vivido la tarde del día 13 de julio: "La animación en la ciudad ha sido excepcional. Puede decirse, que toda Arequipa ha manifestado su contento por la implantación definitiva de una obra de tanta trascendencia como el tranvía eléctrico".


El diario El Deber, comento acerca de este acontecimiento un día después  lo siguiente:











Por su parte, el alcalde Eduardo Harmsen en su memoria municipal correspondiente a los meses corridos de 19 de mayo a 31 de diciembre de 1912, señaló que la obra del tranvía eléctrico no era del concejo sino de empresa particular. Estuvo a cargo de la compañía W. R. Grace de Nueva York, a la cual Espejo vendió sus derechos. Indicó, además, que de acuerdo a una resolución suprema de 30 de marzo de 1912, el plazo de 99 años para que la propiedad del Ferrocarril Urbano, ahora Tranvía Eléctrico, pase a ser del municipio, sería por 75 años más a contar desde 1912, o sea tal número de años sobre los 38 ya corridos desde 1874.

Una vez inaugurado el tranvía eléctrico hacía servicio hasta Miraflores, Tingo y la Estación. A Yanahuara no había servicio pues las unidades llegaban solo hasta el Puente Grau.


Tranvía eléctrico en Tingo (fotografía Pablo Nicoli)


La tarifa fue inicialmente de 10 centavos, pero luego bajó a 5 centavos, en vista que poca gente usaba el tranvía.

La primera ruta se inauguró en 1913 y cubría el tramo de Arequipa – Tingo que más que una ruta inter-urbana, era una ruta de paseo y excursión a ese concurridísimo y pintoresco balneario mistiano.

Para hacer posible este proyecto, Sociedad Eléctrica construyó la Central Hidroeléctrica Charcani II en 1912".




(Ilustración impresa en: Brill Magazine - Edición de mayo, 1913).

(Ilustración impresa en: Brill Magazine - Edición de mayo, 1913).


(Ilustración impresa en: Brill Magazine - Edición de mayo, 1913).


En el año de 1921 se crea el Fútbol club TRANELEC , en la calle Tacna y Arica por iniciativa d elos trabajadores tranviarios.


Tranvía en el Mercado San Camilo 1920



Estación del TEA 1928. Revista Mundial


En 1923 se inaugura la nueva línea del tranvía eléctrico hacia la Antiquilla, y para el año de 1924 se inaugura la nueva línea , hacia el Cementerio de la Apacheta.




Diario El Deber 16 de octubre de 1924.

Diario El Deber 18 de octubre de 1924.

Maestranza, en la calle Tacna y Arica.



En 1924, la empresa TEA, ordena dos vagones del tipo "Birney" a la fábrica Brill, que son numerados 501 y 502; modelos que serían adoptados para reconstruir todos sus otros vehículos según el mismo diseño.



Estudios realizados por el gobierno peruano, indican que en 1927 y 1928, existía un servicio particular desde Paucarpata hasta el cementerio de Apacheta; sin embargo se cree que las líneas suburbanas de Tingo, Paucarpata y Apacheta, siempre formaron parte del sistema del TEA.





Imágenes (Colección Allen Morrison)


A partir de 1930, el "Tranvía Eléctrico de Arequipa" amplió sus rutas hacia , Yanahuara y Paucarpata. Para 1944, contaba la empresa con 25 tranvías, siendo su recorrido total 18 Kilómetros.

Las subestaciones fueron un modelo en su clase, con maquinarias "General Electric" con 600 voltios que se usaba para los tranvías.


En 1930, la compañía ordenó dos carros más, que fueron numerados como 601 y 602, para sus nuevas rutas hacia Antiquilla, Yanahuara y Paucarpata.




The World Survey of Foreign Railways, detalla haber encontrado un tranvía de 21 pasajeros, circulando en una ruta de 20 kms., alrededor de 1935.


El Tranvía Eléctrico de Arequipa, no ordenó más vehículos después de 1930, hasta 1939, en que compró dos carros usados de una ruta de tranvías abandonada en la ciudad de Elmira, ubicada en el Norte del estado de New York. Dichos vagones, fueron numerados como 701 y 702.



 Fotografía de la Revista : El Perú en El Mundo.  E. Centurión Herrera 1939


Los tranvías de New York, tenían originalmente 12 ventanillas en cada lado. Eran muy largos para las angostas calles de Arequipa, de tal forma que fueron rediseñados, transformando la primera y la última ventanilla en puertas y los terminales, remodelados. Su sistema de vía fue cambiado de 1435 mm. a 1067 mm.

En enero de 1966 fueron retirados del servicio público como consecuencia de la liquidación de la empresa. Los tranvías de Arequipa fueron los últimos en prestar servicios en el Perú. El de Lima fue cerrado en septiembre del año anterior.

Eran seguros y fueron por mucho tiempo el único medio de transporte urbano en la ciudad. Serán reemplazados por los ómnibus.

Los ex tranviarios se organizaron en nuevas empresas de transporte y siguieron, por ejemplo, trabajando en la ruta Antiquilla y Yanahuara. Eran unos ómnibus verdes, del mismo color de los tranvías que recorrieron esa ruta.

Hay muchas historias con relación a los tranvías. El más recurrente tal vez sea el gorrear, que consistía en cogerse de algún estribo del vehículo para no pagar el pasaje. Ahí también florecieron muchos amores. O se podía disfrutar, mirando a través de sus ventanas, del paisaje de los andenes de Paucarpata, por ejemplo. Una campana anunciaba cuando el coche estaba listo para partir.







Tranvía siendo retirado en 1966

FUENTES:


  • Diario El Deber Julio 1912-1913.
  • Diario El Pueblo (1913).
  • Revista Mundial 1928.
  • Revista: Arequipa Un Siglo de Luz ( EGASA).
  • Helard Fuentes Pastor. LOS PRIMEROS AÑOS DEL TRANVÍA ELÉCTRICO EN AREQUIPA. 30 de marzo 2014.
  • Juan ARAGÓN. Memoria de la administración local de Arequipa. Arequipa: Tip. Miranda Hnos. - Puente Bolognesi N° 98, 1906.
  • Eduardo HARMSEN. Memoria de la administración local de Arequipa. Arequipa: Tipografía Quiroz, Ejercicios 21, 1912.
  • Allen Morrison.
  • Santiago MARTÍNEZ. Alcaldes de Arequipa, desde 1539 a 1946. Arequipa, 1ro de febrero de 1946.
  • Adela PARDO GÁMEZ (Editora). La Guía de Oro de Arequipa. Arequipa, 1944.
  • Virginia VARGAS TIZÓN. La Municipalidad Provincial de Arequipa en el siglo XX. Ediciones UNSA, 1996.